El viejo Almacén. BsAs

Surplus Approach

“Es necesario volver a la economía política de los Fisiócratas, Smith, Ricardo y Marx. Y uno debe proceder en dos direcciones: i) purgar la teoría de todas las dificultades e incongruencias que los economistas clásicos (y Marx) no fueron capaces de superar, y, ii) seguir y desarrollar la relevante y verdadera teoría económica como se vino desarrollando desde “Petty, Cantillón, los Fisiócratas, Smith, Ricardo, Marx”. Este natural y consistente flujo de ideas ha sido repentinamente interrumpido y enterrado debajo de todo, invadido, sumergido y arrasado con la fuerza de una ola marina de economía marginal. Debe ser rescatada."
Luigi Pasinetti


ISSN 1853-0419

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15 nov 2020

Pateando la escalera hacia el desarrollo

 



 

Por Eugenio Heinze, Fernando Córdoba, Hernán Cahais y Lucas Benitez


El ambientalismo chic desde hace unos años presenta una nueva narrativa que permitió una amalgama perfecta con algunas facciones de las nuevas izquierdas latinoamericanas del siglo XXI. Estas adoptan y llevan como estandarte, durante los últimos meses, una agenda abiertamente apocalíptica en torno a dos hechos que consideramos importantes para el desarrollo del país:

1. El acuerdo firmado con la República Popular China, que permitirá aumentar considerablemente la producción y exportación de carne porcina.

2. La autorización por parte del gobierno nacional a la producción y comercialización del trigo transgénico HB4 desarrollado por Bioceres, CONICET y Florimond Desprez.

En este marco, analizaremos lo que consideramos como el falso dilema entre ambientalismo - desarrollo, promovido por ciertos sectores que, en su afán verde, olvidan los condicionantes de la estructura social, económica y política de los países periféricos. Esto no quita que la cuestión ambiental no sea un tema importante que debe ser abordado por el conjunto de la sociedad, o que el desarrollo económico no tenga impactos en el ambiente. Simplemente, creemos fervientemente que no se puede caer en métodos de análisis ajenos a nuestra realidad.


Argentina-China: Acuerdo de producción de carne porcina

Según datos realizados por el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, el acuerdo prevé una inversión de US $3.800 millones que posibilitará un incremento del stock de madres de 300.000 cabezas en un plazo de 4 años y la creación de 9.500 nuevos puestos de trabajo directos -y otros tantos indirectos-.

El nuevo esquema de producción radica en el desarrollo de 25 granjas porcinas de 12.000 madres cada una. Estas serán unidades cerradas y autosustentables que deberán tener incluído plantas de elaboración de alimento balanceado, biodigestores (generación de energía y bio fertilizantes), criadero ciclo completo, frigorífico exportador, proceso sin laguna de efluentes, oficinas del Senasa y una Aduana en puerta.

De esta manera, se estima producir 882.000 toneladas de carne adicionales que tendrán como destino el mercado chino por un monto de US $2.500 millones anuales. Actualmente, la producción nacional de carne de cerdo ronda las 700.000 toneladas, un 250% superior al volumen producido en 2009, sin haberse registrado ningún desastre ambiental, sino más bien un ciclo virtuoso de inversión - consumo - empleo.

Un claro ejemplo de ello, son los datos suministrados por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos respecto al ranking de países productores de carne porcina, que por cierto, no presentan registros de problemas ambientales por dicha actividad. Por ejemplo, Daniel Schteingart (1) remarca el caso de Dinamarca, país cuya superficie es un séptimo de la provincia de Buenos Aires y en donde la faena anual de chanchos es de 18 millones, contra 6 millones que tiene hoy nuestro país. Y es el caso de Alemania, cuya superficie es similar a la de la provincia de Buenos Aires y en donde la faena anual de cerdos es 55 millones. En ninguno de estos casos, los países registraron problemas ambientales ni sanitarios.



Para concluir, surgen los siguientes interrogantes: ¿Sabrá el ambientalismo chic que la actividad porcina se triplicó desde el 2003 sin generar ningún problema ambiental?; ¿Sabrán que los países mencionados en el cuadro son de los principales productores de carne porcina?; ¿Por qué nosotros deberíamos dejar pasar esta oportunidad?; ¿Que es una falsa solución? Tal vez desde la comodidad de sus ONG`S sea fácil twittear, pero hay millones de personas que no cuentan con la misma suerte y continúan esperando su oportunidad.


Trigo Transgénico HB4, ¿Qué sucede con los agroquímicos?



En octubre pasado, el gobierno nacional publicó en el Boletín Oficial la Resolución N° 41/20, que aprueba la producción y comercialización del trigo transgénico HB4 tolerante a la sequía, desarrollado de manera tripartita entre el CONICET y las empresas Bioceres y Florimond Desprez.

Vale la pena aclarar, que una semilla transgénica es aquella que es producto de una modificación genética en su ADN al incorporarle génes de otro ser vivo. Como resultado, se obtiene una semilla que al ser sembrada y germinada permite obtener un mayor rinde por hectárea, siendo resistente a las inclemencias climáticas como la escasez de agua ó el aumento de la salinidad de los suelos.

Mientras tanto, cientos de intelectuales nacionales se manifestaron abiertamente en contra del uso del HB4 en Argentina. En una carta abierta le solicitaron al gobierno nacional que dé marcha atrás con la aprobación del trigo transgénico porque entienden que es un negocio para las corporaciones al mismo tiempo que transmite sustancias cancerígenas a los consumidores mediante el uso de agroquímicos.

En línea con lo expuesto en el párrafo anterior, muchas veces hemos escuchado hablar de la potencial capacidad tóxica del glifosato sobre el ser humano y el ambiente. Estos argumentos, que circulan en la opinión pública, se tornan caricaturescos cuando se los contrasta con los estudios científicos que demuestran la baja toxicidad del glifosato. Incluso, como señala José Miguel Mulet (2), esta es menor que la de una aspirina y sólo podría ser cancerígeno al ser utilizado en dosis muy altas, ya que pertenece a la categoría 2A del Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC). Esta categoría, por ejemplo, es la misma a la que se exponen los trabajadores de una peluquería o los tomadores de mate. Asimismo, el CONICET en un informe vinculado a la incidencia del glifosato en la salud humana y el ambiente realizado en el año 2009 señala: “cabe concluir que bajo condiciones de uso responsable (entendiendo por ello la aplicación de dosis recomendadas y de acuerdo con buenas prácticas agrícolas) el glifosato y sus formulados implican un bajo riesgo para la salud humana o el ambiente.” De esta manera, insistimos en que no hay problemas de toxicidad con el glifosato mientras se utilice correctamente.  


A modo de comentario final, los ambientalistas chic no deberían olvidar que el discurso del desarrollo sustentable es difundido por organismos internacionales que responden a potencias geopolíticas. Al respecto, realizamos una analogía entre el debate que plantea la nota con el trabajo del economista coreano Ha-Jon Chang “Patada a la escalera: la estrategia del desarrollo en perspectiva histórica”. En su análisis, el autor sostiene que el discurso del libre mercado responde a intereses de países que en sus orígenes fueron proteccionistas, y una vez logrado el desarrollo, pregonaron por el liberalismo, obturando el desarrollo productivo de países periféricos. En este sentido, entendemos que lo mismo sucede con el discurso del ecologismo quien intenta remitirnos a un modelo de producción orgánico- medieval.


Notas

(1) Director del Centro de Estudios para la Producción (CEP-XXI) en el Ministerio de Desarrollo Productivo de la República Argentina.

(2) Profesor titular de biotecnología (área de bioquímica y biología molecular) en la Universidad Politécnica de Valencia, Director del Máster de Biotecnología Molecular y Celular de Plantas (CSIC-UPV) e investigador en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (IBMCP) un instituto mixto que depende del CSIC y de la UPV. Divulgador de temas relacionados con la biotecnología y la alimentación. Autor de "Comer sin Miedo" y "Medicina sin Engaños" (Destino) y de "Los productos naturales ¡vaya timo!" (Laetoli).


Sobre los autores

Estudiantes avanzados de la Licenciatura en Economía Política de la Universidad Nacional de General Sarmiento y miembros fundadores de El Multiplicador.

 

original : ACA

14 nov 2018

Carlos Medeiros en la Universidad Nacional de Moreno



Posteamos la presentación del 7 de noviembre del Profesor Medeiros de la Universidad Federal de Rio de Janeiro en el Seminario de Economía Política Internacional de la UNM . Su exposición se referió a los procesos de desarrollo Chino y la situacion internacional de EEUU y los países periféricos.

















30 ene 2017

De acá a la China: Observaciones de política monetaria



Por Juan Matías De Lucchi 1 

"Did China ask us if it was OK to devalue their currency (making it hard to our companies to compete (…) I don't think so” (Donald Trump en Twitter, 5/12/2016)

Uno de los objetivos estratégicos del gobierno chino es la internacionalización de su moneda, el renminbi (RMB). Los swap de monedas que el banco central chino (PBOC) logró acordar con sus pares de diversos países, incluyendo el BCRA; la intención de Londres de convertirse en la principal plaza offshore de yuanes del mundo (el gobierno británico emitió bonos denominados en yuanes en 2014) o la reciente incorporación del RMB a la canasta de monedas del FMI, son aspectos relevantes de un proceso global de características
irreversibles.

Sin embargo, la estabilidad y la tendencia a la revaluación que el yuan había marcado en los últimos veinte años, con posterioridad a la devaluación e unificación cambiaria de enero de 1994, se revierte con firmeza a principios de 2014. Paradójicamente, en el periodo en que el RMB consigue sus mayores alcances institucionales, como los mencionados arriba, comienza su debilitamiento en las ruedas de negociación. Sin animo de exagerar, desde entonces, la política monetaria, la dinámica del mercado de cambios y los controles de capitales que se ha venido observando en China presentan ciertas similitudes al proceso  experimentado en Argentina, digamos, desde principios de 2011, cuando comienza el drenaje de sus reservas internacionales.

Figura 1: Tipo de cambio onshore - CNY/USD - (línea fina, eje izquierdo);
Reservas internacionales en billones de dólares (línea gruesa, eje derecho
Fuente: FRED

Desde el pico de junio de 2014 (área sombreada), cuando alcanzó los 4 billones de dólares en reservas internacionales (o trillones en la escala anglosajona), hasta la actualidad, el PBOC ha perdido alrededor de 1 billón interviniendo sistemáticamente en el mercado de cambios. No obstante, aun así, el yuan acumuló en el mismo período una depreciación del 15%. Si bien se trata de una depreciación menor a la acumulada por las principales monedas, el US dollar index (DYX) aumentó un 25%, ni el Banco Central Europeo ni el Banco de Japón, por ejemplo, han estado interviniendo como sí lo ha hecho el PBOC.

Billete alcista

Mientras el mundo creyó que el zero lower bound y los programas quantitative easing de la FED venían para quedarse, China hizo política monetaria como si fuese Japón. Recordemos que, a pesar de la fuerte regulación financiera, en los veinte años de estabilidad y revaluación cambiaria, China ha sido un gran receptor neto de capitales, no solo bajo la forma de inversiones greenfield sino también de tipo especulativa. El fortalecimiento del yuan, en combinación de tasas de crecimiento económico de 10% en promedio, estimuló el carry en yuanes a una escala sin precedentes. Por este motivo, una porción importante de la acumulación de reservas han venido por el lado de la cuenta financiera.


En este contexto, el PBOC podía fijar tasas de interés inusualmente bajas pues, aun así, las tasas de retorno medidas en dólares eran muy atractivas. Por ejemplo, desde 2005 hasta la crisis global de 2008, la tasas interbancarias chinas han fluctuado por debajo de la federal funds rate. Talvez, este proceso contribuyó a subestimar los potenciales desafíos cambiarios que podría enfrentar el yuan hasta tanto no se consolidase como moneda internacional. En otras palabras, hasta tanto China no usufructuase plenamente del privilegio de emitir deuda en yuanes, irrestrictamente y en los mercados internacionales, potencialmente podría incurrir en problemas de balanza de pagos.

En agosto de 2015, luego de devaluar un 3% en tres ruedas consecutivas (después de casi tres meses de tipo de cambio fijo como resultado de fuertes intervenciones vendedoras), el PBOC emprendía una reducción gradual de tasas de interés, no solo bajando las tasas de referencia bancarias a 1 año (y las tasas de encajes) sino también la tasa de pases pasivos (reverse repo rate), instrumento utilizado para definir el limite inferior de la tasa interbancaria.

La política monetaria expansiva pudo haber estado orientada a contrarrestar los eventuales efectos contractivos de la devaluación de agosto que, si bien no fue significativa, hizo mucho “ruido”. Por ejemplo, a sostener el boom inmobiliario, el consumo privado y el gasto publico provincial evitando que se agravasen los ratios de endeudamiento. De todas maneras, no hay que perder de vista que en junio de 2015 se había pinchado la burbuja de la bolsas de Shanghai y Shenzhen después de haber acumulado subas interanuales del 150-190% en dólares. Sin lugar a dudas, el pánico bursátil de junio aceleró la corrida cambiaria que terminó desencadenando la devaluación de agosto. En realidad, el derrumbe bursátil no fue mayor porque el gobierno salió fuertemente a intervenir el mercado, comprando acciones directamente y restringiendo las operaciones en corto. Por tal motivo, una suba de tasas en tal contexto podría haber agravado la situación financiera. Pareciera que el gobierno chino siguió las recomendaciones que Keynes desliza en la Teoría General cuando sostiene que el “remedio” al boom financiero no es una suba, sino la baja de tasas para mantener el mercado en un estado de “quasi-boom”. En el mismo sentido, Minsky (1992) aseguraba que, en tales contextos, las subas de tasas aceleran la transformaciones de las unidades especulativas en unidades Ponzi.

De cualquier forma, mas allá de la reacción del gobierno frente al derrumbe bursátil, a la luz de lo ocurrido posteriormente, especialmente hacia el segundo semestre de 2016, el sesgo monetario expansivo no parece haber sido el mejor dispositivo para enfrentar la especulación cambiaria. Desde entonces, la tensión que se observa en China se da entre su política monetaria de “país central” y su política cambiaria de “país periférico”.

En el mundo periférico, las devaluaciones son ejecutadas en combinación de ajustes en la tasa de interés para estabilizar con mayor firmeza las expectativas de devaluación o, en otros términos, para minimizar el overshooting del tipo de cambio2. Por supuesto que China no está en una posición de fragilidad periférica
pues todavía tiene mucho margen externo. Sin embargo, las presiones cambiarias que se observan no son para nada despreciables, sobre todo, considerando que la estabilidad de mercado es una precondición para que el RMB pueda consolidarse como moneda internacional. De todas maneras, vale la pena mencionar que algunos analistas ya comienzan a encender luces amarillas.

Siguiendo las recomendaciones metodológicas del FMI para la sustentabilidad externa, en caso de que los controles de capitales no fueran totalmente efectivos (como en general sucede), el PBOC debería contar al menos con 2,9 billones de dólares de reservas, un poco menos de las tenencias actuales (Chen and Orlik,
2016).

Mas allá de los factores internos, no hay duda que el contexto internacional cambió. A mediados de 2013, la FED anuncia el inicio del tapering de sus compras masivas de activos y ya en octubre de 2014 el QE3 era dado por concluido. Por otro lado, tanto en diciembre de 2015 como, recientemente, en diciembre de 2016 la FED aumentó respectivamente 25 pb. el límite superior del rango de tolerancia definido para la federal funds rate. Por ello, sumado también el efecto Trump, los bonos del tesoro americano a 10 años ya proporcionan rendimientos en la zona del 2,5%. En otras palabras, una vez redefinidas de las condiciones externas que habían actuado como push para los flujos de capitales hacia China (y hacia el resto de las economías periféricas), el proceso de retroalimentación especulativa comienza a operar en un sentido inverso a través del desarme de posiciones en yuanes.


para ver todo el artículo ACA

Referencias
Cardim de Carvalho, F.J. (2009) “Uncertainty and money: Keynes, Tobin and Kahn and the disappearance of the precautionary demand for money from liquidity preference theory” Cambridge Journal of Economics 2009, 1 of 17 doi:10.1093/cje/bep020
Chen, F. and T. Orlik (2016) “Something in reserve? Assessing China’s FX buffer” Bloomberg Professional, February 1, 2016.
De Lucchi, J.M.; S. Guaita y N. Guaita (2013) “Hacia una explicación alternativa a la ‘Formaciónde Activos Externos’ en Argentina”, Circus, Noviembre 2013.
De Lucchi, J.M. (2014) “Macroeconomía de la deuda publica. El desendeudamiento argentino(2013-2012)”, Documento de Trabajo Nro. 53, CEFIDAR, Enero 2014.
De Lucchi, J.M. (2014) “Política monetaria, bancos públicos y flujos de capitales en China”
Documento de Trabajo Nro. 61, CEFIDAR, Septiembre 2014.
Minsky, H.P. (1992) “The Financial Instability Hypothesis,” Working Paper No.74, The Jerome
Levy Economics Institute of Bard College.
Serrano, F. (2008) “A economia americana, o padrão dólar flexível e a expansão mundial nos anos2000” em Fiori, Medeiros y Serrano (eds.) “O mito do colapso do poder americano”, Editora
Record, Rio de Janeiro, 2008.
Vaishampayan, S. and L. Wei (2016) “Surge in offshore yuan borrowing rate suggests China
intervention”, The Wall Street Journal, September 11, 2016.

1 Profesor de Maestría en Desarrollo Económico, IDAES-UNSAM; Ex asesor, BCRA.

17 ago 2015

China: Competitividad no-precio

 

 

 


Por Alejandro Fiorito *

Las recientes devaluaciones de China acumulando un 4,4 por ciento desde el martes pasado han generado diversas especulaciones sobre las consecuencias que podrían inducir. La posibilidad de la ocurrencia de una “guerra de monedas”, por ejemplo, entre el dólar y el yen, y el encadenamiento devaluatorio de otras economías vinculadas comercialmente como el euro y la rupia en pos de recuperar la competitividad perdida.
Las autoridades chinas han confirmado que fue una devaluación “de una sola vez” en pos de corregir el tipo de cambio con mayor información del mercado en su determinación y sin ningún viso de convertirla en una tendencia devaluatoria. Sin embargo, algunos especialistas, manifestaron su sospecha que el ceder lugar a las determinaciones de mercado del tipo de cambio, encubre en realidad el abaratar los productos chinos para dar un impulso a sus decrecientes exportaciones (8,3 por ciento en el último año).

Pero sólo un extendido consenso convencional sobre un “optimismo” de las elasticidadesprecio del comercio hace decir que una devaluación puede tener tan importante efecto de corrección en el comercio. Fundamentalmente cuando China ha hecho en todos estos años un enorme trabajo de mejoras de productividad real con revaluaciones. En efecto, algunas regresiones chinas, muestran al revés, que existe allí también una inelasticidadprecio agregada, esto es que las variaciones del tipo de cambio (no el nivel) tienen un efecto limitado en exportaciones e importaciones en general. Así, la principal consecuencia de las devaluaciones es una redistribución regresiva al interior de dichas economías. El comercio depende de la elasticidadingreso: si crece el mundo, crecen las exportaciones chinas, y si crece el país, crecen las importaciones.

El proceso de fuerte industrialización china que se potenció dislocando a las industrias manufactureras regionales desde los noventa, logró cambiar los precios relativos internacionales (viento de cola) por medio de muy bajos costos laborales pero fundamentalmente por una creciente productividad laboral, transmitidos por sus exportaciones de manufacturas industriales al mundo desde el 2002 a partir de su entrada en la OMC.

Se suele considerar que China crece liderado por exportaciones pero sin embargo, el grueso del impulso de demanda que motoriza el alto crecimiento chino hasta hoy (7 por ciento es enorme en este contexto mundial) es demanda doméstica y no externa. El error surge al hacerse comparaciones incorrectas como el de exportaciones sobre producto (X/PIB), que sería similar a comparar ventas sobre ganancias, por ejemplo, Malasia en el 2006 reportó un 104 por ciento a dicha relación, pero eso no significa que el sector exportador es más grande que la economía misma. Para comparar correctamente, hay que sacar el contenido importado de las exportaciones y restar los insumos que provienen de otros sectores domésticos.
Así, las recientes medidas habría que ubicarlas más bien, en un tema de una corrección financiera como el “carry trade” que involucraba una segura revaluación del yuan y a su intento de integrar la canasta de monedas del DEG del FMI, más que a un tema comercial.

China es un socio estratégico de EE.UU.

Es un error suponer que existe hoy desde China el intento de desplazar con su moneda al dólar como moneda de reserva mundial. El renmimbí no es aún siquiera una moneda convertible, mientras que el dólar se mantiene estable desde hace años con el 64 por ciento de las tenencias en el mundo incorporando a los bancos centrales de otros países (Cofer 2015).

China es un socio estratégico de Estados Unidos y estas medidas más allá de su carácter coyuntural, son consensuadas con la economía principal. En la guerra fría, la estrategia de Estados Unidos en limitar el avance de la ex URSS lo llevó a un plan de sostenimiento económico de la recuperación de Japón, luego Corea y Taiwán y cuyo último país en “invitar a desarrollar” fue precisamente China, desde la reunión cumbre entre Nixon y Mao en 1972. El juego actual de China –y hasta que no llegue a disputar otros terrenos como el control militar de los océanos con Estados Unidos– no cuestionará la hegemonía económica norteamericana ni sobre la moneda sino más bien que apuntará a establecer su hegemonía regional.

* Profesor UNLU y coordinador en SID baires.

Original: Pagina 12

20 dic 2014

POLITICA MONETARIA, BANCOS PUBLICOS Y FLUJOS DE CAPITALES EN CHINA


Un mercado financiero liderado por el Estado

Por Matías De Lucchi



Documento de Trabajo Nº 61 - Septiembre 2014 del CEFID-AR



INDICE
1. Introducción ............................................................................................................. 4
2. Algunos conceptos básicos y antecedentes históricos ............................................. 8
3. Política monetaria .................................................................................................. 13
3.1. El mercado interbancario ................................................................................ 17
3.2. Los mecanismos de esterilización .................................................................. 18
3.2.1. Aumentando los depósitos del Gobierno ................................................. 20
3.2.2. Emitiendo letras de esterilización ............................................................. 21
3.2.3. Aumentando los requerimientos de reservas ........................................... 22
4. Mercado de bonos e impulso fiscal ........................................................................ 26
5. Política financiera y bancos públicos ..................................................................... 29
6. Política cambiaria, controles y flujos de capitales .................................................. 35
7. Conclusiones ......................................................................................................... 40

1. Introducción
Este trabajo se propone indagar e intentar explicar algunos de los aspectos claves de la política monetaria china resaltando el contexto económico e institucional en el cual se enmarca. Por tal motivo, resulta de suma importancia retomar determinados antecedentes históricos de China y analizar, en lo posible, los determinantes de su extraordinario crecimiento. Asimismo, será necesario analizar las características institucionales de la economía china, particularmente, la de su sistema financiero.
Como ninguna otra economía en el mismo periodo, China ha crecido en promedio poco más de 10 por ciento anual durante los últimos treinta años. Además, previamente a las reformas, ya bajo la planificación centralizada de toda la economía la tasa media de crecimiento en el período 1965-1980 fue 6,8 por ciento (solo superada por los países del este asiático que crecieron en promedio 7,3 por ciento). Por esta razón, la
participación del sector industrial en el PIB chino aumentó persistentemente en los últimos 60 años, representando el 10 por ciento en 1952, el 35 por ciento en 1978 y el 48 por ciento en 2006 (Medeiros, 2013).
En la década de 2000, China se transformó en el principal productor y exportador mundial de manufacturas y en un destacado importador, por un lado, de maquinarias y equipamientos de Europa y de los países asiáticos más desarrollados y, por otro lado, de materias primas provenientes de América Latina, África y de los países asiáticos menos desarrollados. Este proceso de trasformación de implicancias globales no solamente ha tenido determinaciones domésticas. Como también se ha observado en otras experiencias asiáticas, el crecimiento chino ha sido parte de un “desarrollo por invitación” de los EEUU en un contexto muy particular (recuérdese que en 1972 se produce en Pekín un encuentro de gran trascendencia pública entre el presidente americano Richard Nixon y el líder chino Mao Tse-Tung). Como sostiene Medeiros (1998), los aumentos de las inversiones norteamericanas en China y de las importaciones norteamericanas de origen chino estaban orientados, por un lado, a profundizar el aislamiento de la ex Unión Soviética y, por otro lado, a contener el déficit comercial norteamericano con Japón y demás “tigres” asiáticos.
También es cierto que luego de la disolución del bloque soviético y el fin de la Guerra Fría, la consolidación del Partido Comunista Chino en su rol dirigente no ha dejado de incomodar en algún aspecto a la hegemonía norteamericana. No obstante, la integración de China al orden mundial ha expresado más un proceso de asociación quenorteamericano)1. Más allá de su extraordinario crecimiento (promedio de 10,1 por ciento entre 1983 y 2013) y velocidad de convergencia, China todavía está lejos de alcanzar un nivel de PIB per cápita (en paridad de poder de compra) propio de una potencia desarrollada (34 por ciento del norteamericano en 2013). Asimismo, el PIB chino (medido en dólares constantes de 2005) alcanza el 22 por ciento del americano en 2013. No obstante, también es cierto que el PIB chino (en paridad de poder de
compra), que en 2013 alcanzaba el 96 por ciento del americano, estaría superando al de EEUU en 2014 (Figuras 1 y 2).

Figura 1 y 2: Tasas de crecimiento de China y EEUU y sus respectivos promedios.
PIB (PPP), PIB per cápita (PPP) y PIB (precios constantes de 2005) de China como
porcentaje de los respectivos indicadores de EEUU.
Fuente: Elaboración propia en base a datos del Banco Mundial


Además, no solo el patrón dólar flexible internacional no se encuentra bajo amenaza (Medeiros y Serrano, 1999, 2003), sino que ni siguiera China posee hoy una moneda internacional equiparable al euro, el yen, la libra esterlina, el franco suizo o los dólares canadienses y australianos. Esta situación coloca a China en una situación de potencial vulnerabilidad financiera relativa si eventualmente tuviese que incurrir en déficits de cuenta corriente. No obstante, el renminbi (“moneda del pueblo”) va en camino a convertirse en una moneda internacional. Solo para tener una dimensión de sus perspectivas, además de los swaps cambiarios que China viene firmando con sus socios comerciales, o sea con todo el mundo (incluso con Argentina), recientemente el Gobierno británico ha emitido por primera vez un bono denominado en yuanes a fin de
reforzar las reservas internacionales de yuanes del Banco de Inglaterra. Según Yide Quio de la Shanghai Development Research Foundation, el renminbi alcanzaría el gradode moneda internacional en quince o veinte años ya que se trataría de un objetivo estratégico del Gobierno chino (http://ineteconomics.org).
El “socialismo con características chinas”, como se autodenomina oficialmente, o mejor dicho, la economía de mercado liderada por el Estado como preferimos denominar en este trabajo, ha sin duda transformado la economía mundial. Esta es la razón por la cual el proceso chino se encuentra en permanente debate2. Muchos analistas, generalmente con cierta impronta ideológica, sostienen que el caso chino demostraría una vez más la superioridad organizativa del mercado privado sobre los proyectos colectivistas. Otros sostienen, con mayor realismo, que lo que en realidad triunfó en China es su Estado a través de sus grandes empresas públicas. De las 500 empresas más grandes de China, 316 se encuentran bajo el control mayoritario del
Estado. Asimismo, éstas explican el 82,8 por ciento del total los ingresos, 90,4 por ciento del total de los activos y 81,8 por ciento del total de las ganancias de esas 500 empresas. Por otro lado, entre las 10 empresas estatales más rentables de China se incluyen tres petroleras y cinco bancos (www.chinascope.org).
China ha construido un gran conjunto de empresas públicas gigantes. Siguiendo su slogan “aferrarse a la grande, dejar de lado la pequeña”, desde las reformas de los 90s el Gobierno ha venido privatizando las pequeñas empresas públicas y concentrando sus esfuerzos en transformar las grandes empresas en corporaciones de propiedad mayoritaria estatal con capacidad operativa internacional3. A partir de allí, China ha desarrollado un gran sistema de “compre nacional” a través de sus empresas públicas.
Según Nolan (2012):
“Estas pueden trabajar juntas como un solo equipo, compartiendo conocimiento,
apoyándose unas a otras y comprándose entre ellas sus productos. Estas pueden
cooperar en el desarrollo de nuevas tecnologías para satisfacer las necesidades de
China de un desarrollo sustentable en transporte, edificios, generación y distribución
de energía, y servicios de yacimientos petrolíferos (…) La expansión de la economía
china ha estado basada en tasas de inversión extremadamente altas, las cuales han
creado una intensa demanda por los productos de las industrias estratégicas del
país. Ello ha implicado que los ingresos y las ganancias de las grandes empresas
nacionales hayan crecido rápidamente (Nolan, 2012, p. 60, traducción del autor)
A pesar de haber enfrentado las últimas crisis internacionales (1997 y 2008) en un proceso de integración global creciente, China ha demostrado solidez en su ritmo de crecimiento. Sin embargo, en cierta forma, el desarrollo chino no presenta aspectos esencialmente novedosos ya que de alguna manera replica características de la planificación económica occidental de posguerra (ver Casparrino et al, 2011). Según
Nolan (2012):
“El cuerpo principal de las grandes empresas nacionales [chinas] consiste en ‘industrias estratégicas’. Estas fueron en general las mismas industrias en las cuales muchos países de altos ingresos habían establecido sus propias grandes empresas estatales después de la Segunda Guerra Mundial. Aunque las empresas estatales occidentales fueron mayormente privatizadas después de los 70s, muchas de estas ya habían adquirido una escala significativa y el progreso técnico necesario que sentó las bases para su éxito internacional después de la privatización (Nolan, 2012, p. 59, traducción del autor).
En el mismo sentido, Arceo (2011) sostiene que:
“la innovación tecnológica autóctona es considerada por el gobierno chino una
necesidad ineludible para alcanzar el desarrollo, y expande sistemáticamente
‘centros de innovación’ en los que se articulan investigadores y empresarios a fin de
transferir rápido y eficientemente los resultados de la investigación a la actividad
económica” (Arceo, 2011, p. 190)
Sin embargo, desde otras miradas se alerta sobre la posibilidad de una crisis financiera que se estaría desarrollando sobre la base de un proceso de sobreinversión insustentable. Curiosamente, el sector más controlado por el Estado, el sector bancario, ha sido el flanco predilecto de la mayoría de las críticas occidentales y de los anuncios catastrofistas. Como veremos, estas advertencias parecen ser bastante alarmistas considerando la presencia económica del Estado chino y la denominación monetaria local de los contratos internos.

En la segunda sección se analizaran algunos conceptos claves con relación a determinados antecedentes históricos de la economía china contemporánea. En la tercera sección se explorará la política monetaria y los diferentes mecanismos de esterilización o compensación ante la acumulación de reservas internacionales. En la cuarta sección se presentará brevemente el mercado de bonos y algunos aspectos del impulso fiscal. En la quinta sección se analizará la política financiera sobre los bancos públicos y el conjunto del sector bancario. En la sexta sección, se estudiará el régimen cambiario y la determinación de los flujos de capitales, especialmente de corto plazo.

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