El viejo Almacén. BsAs

Surplus Approach

“Es necesario volver a la economía política de los Fisiócratas, Smith, Ricardo y Marx. Y uno debe proceder en dos direcciones: i) purgar la teoría de todas las dificultades e incongruencias que los economistas clásicos (y Marx) no fueron capaces de superar, y, ii) seguir y desarrollar la relevante y verdadera teoría económica como se vino desarrollando desde “Petty, Cantillón, los Fisiócratas, Smith, Ricardo, Marx”. Este natural y consistente flujo de ideas ha sido repentinamente interrumpido y enterrado debajo de todo, invadido, sumergido y arrasado con la fuerza de una ola marina de economía marginal. Debe ser rescatada."
Luigi Pasinetti


ISSN 1853-0419

Entrada destacada

Teorías del valor y la distribución una comparacion entre clásicos y neoclásicos

Fabio PETRI   Esta obra, traducida por UNM Editora, ha sido originalmente editada en Italia con el título: “Teorie del valore e del...

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17 may 2016

Massimo Pivetti: ¿Por qué el Euro en realidad es un éxito?



Massimo Pivetti explica a qué se debe el éxito de la aplicación del Euro como emblema de la plena realización de sus objetivos de una constitucion europea, una banca central independiente, y resalta un objetivo primario logrado concientemente: la baja del poder de los trabajadores para pujar por sus salarios. Basado también en un "sueño europeo" que le permite un éxito inesperado e inaudito, para enfrentar al trabajo dependiente y por lo tanto limitar las subas del salario real ayudado ulteriormente por las privatizaciones realizadas en aspectos de empresas públicas.
Las fuerzas de la izquierda y de los gremios con cuarenta millones de desocupados, estos son muy débiles y luego de Maastricht, con la lucha de la inflación, implica altos niveles de desocupación y precariedad laboral.






22 mar 2016

Metas de inflación, restricción externa y conflicto distributivo en Argentina









Por  Fabián Amico 
(UFRJ-IE-PPGE)
Marzo de 2016



1. Introducción
 
Recientemente, una serie de trabajos han formulado las críticas a las hipótesis principales en que se apoya el denominado “nuevo consenso macroeconómico”. A su vez, estas críticas se han extendido al caso de una economía abierta. Estas críticas no se ha limitado a poner de relieve lo que es incorrecto en la visión teórica del nuevo consenso, sino que además apuntó a sustituir sus hipótesis principales por otras (consideradas teóricamente más sólidas y a su vez empíricamente relevantes) con el fin de analizar sobre el cambio en los resultados obtenidos.

En este punto, es conveniente distinguir entre el arreglo institucional que sintetiza la aplicación de un conjunto de política focalizadas en la inflación, por un lado, del modo en que la teoría convencional intenta explicar cómo el régimen de inflation targeting efectivamente funciona. El objetivo de este trabajo es sintetizar algunos de los puntos principales de estas visiones críticas con el fin de realizar un análisis específico del reciente intento de transición hacia un régimen de metas de inflación en Argentina. El análisis estará focalizado principalmente en la dinámica de la inflación y solo complementariamente en los determinantes del crecimiento. Para tal fin, en la sección segunda se expondrán los rasgos principales del modelo de nuevo consenso así como sus críticas principales, y el cambio de sus hipótesis básicas. En la sección 3 se realizará un breve análisis de la inflación argentina entre 2002 y 2015, La sección 4 finaliza discutiendo los eventuales resultados, así como los dilemas y problemas principales que podría enfrentar la aplicación de las metas de inflación al caso argentino.




para leer todo el trabajo ACA
Original Grupo de Economia Polìtica IE-UFRJ

16 ene 2016

Income distribution and the size of the financial sector


por Carlo Panico and Antonio Pinto
 
 

Centro Sraffa is pleased to announce that Centro Sraffa Working Paper (CSWP) N. 15Income distribution and the size of the financial sector, by Carlo Panico and Antonio Pinto.

 
 
Abstract
The paper deals with the influence of the size of financial industry on income distribution. In opposition to Piketty’s position, it argues that the wage share is influenced by changes in the size of the sectors of the economy, by the input composition of the productive structure and by the ability of the workers to capture the increases in productivity. The process of financialization experienced in the recent decades has affected these three elements. Among other things, it has enhanced the ability of the banking industry to affect the formation of monetary policy and legislation, which in turn can have had some bearing on the workers’ ability to appropriate the increases in productivity. After describing Piketty’s interpretation of the rise in inequality and discuss his views on the theories of distribution, the paper illustrates different representations of the financial sector proposed by the literature, underlining the relevance of considering this sector as an industry. By following these lines the paper describes how an enlarged size of the banking industry can increase inequality.

Resumen
El artículo trata sobre la influencia del tamaño de la industria financiera en la distribución del ingreso. En oposición a la postura de Piketty, se argumenta que la participación de los salarios es influenciada por los cambios en el tamaño de los sectores de la economía, por la composición de inputs de la estructura productiva y por la capacidad de los trabajadores para capturar el aumento de la productividad. El proceso de financiarización experimentado en las recientes décadas ha afectado a estos tres elementos. Entre otras cosas, ha mejorado la capacidad del sector bancario para afectar a la elaboración de la política monetaria y la legislación, que a su vez puede haber tenido algo que ver con la menor capacidad de los trabajadores para apropiarse de los incrementos en la productividad. Después de describir la interpretación de Piketty del aumento de la desigualdad y discutir sus puntos de vista sobre las teorías de la distribución, el trabajo muestra  las diferentes representaciones del sector financiero propuestas por la literatura, subrayando la importancia de considerar a este sector como una industria. Siguiendo estas líneas, el documento describe cómo un gran tamaño de la industria bancaria puede aumentar desigualdad.


Download the paper

10 ene 2016

Derecha y salarios




 Por Claudio Scaletta

Si alguien tenía alguna esperanza de que un gobierno de la Alianza PRO asumiera la forma de una derecha moderna, renovada, con aprendizaje de los errores del pasado y algún gradualismo social en la implementación de sus políticas más duras, ya puede abandonarla. El único hecho novedoso de la Alianza derechista no peronista que gobierna el país hace apenas un mes es que llegó al poder con la legitimidad de los votos. Comprendió a su adversario, catalizó una amplia alianza de poderes fácticos, pero sobre todo fue capaz de capitalizar el desgaste de doce años de ejercicio del poder al tiempo que la Hidra peronista se desperezaba de su letargo; la interna inmanente de un movimiento en el que conviven izquierda y derecha, nacionalistas y liberales, cabezas de feudos provinciales e intelectuales reformistas, una bestia que no se calmará hasta que reconstruya el conductor que la apacigüe y sintetice.

Pero mientras el movimiento nacional sigue sumergido en el estupor de la derrota y resiste con aguante sin pensar todavía en cómo volver, su ala derecha arriesga la idea vana de negar a su fuerza mayoritaria: la base kirchnerista, un aporte retardatario al sueño gorila de un peronismo fragmentado. En el camino, la Alianza PRO avanza sin miramientos desandando todos y cada uno de los remilgos institucionalistas que caracterizaron su semántica en tiempos de oposición. Su republicanismo mostró ser apenas un recurso discursivo para correr del primer plano el objetivo principal: la transformación radical del modelo económico emergente tras la crisis de 2001-2002, una vuelta al pasado neoliberal mucho más violenta de lo que el más agorero pudo haber previsto en tiempos de campaña.

A pesar de los consejos de su gurú ecuatoriano, Jaime Durán Barba, el PRO no fue capaz de contener a sus Furias y avanzó aceleradamente en un shock ajustador de resultados impredecibles. A la devaluación libertaria, que quizá podía comprenderse dentro de su lógica como un paso necesario para el cambio de paradigma económico, no tardó en sumarle la idea atávica de toda derecha triunfante: una verdadera purga del sector público.

El fenómeno de los cuadros políticos ocupando espacios en el Estado es propio de las democracias de partidos. En muchos casos es un proceso necesario para garantizar la aplicación de políticas, pero también tiene dimensiones enojosas para quienes miran de afuera, en particular por las imperfecciones que nunca faltan: el nepotismo, el amiguismo, los colados o ñoquis propiamente dichos y, en general, todos quienes ocupan lugares para los que no están ni técnica ni políticamente capacitados. Se trata de esos colaterales que el ejercicio democrático debe corregir permanente y sistemáticamente. Pero a no confundirse, no son estas deficiencias las que el nuevo gobierno intenta corregir, sino la excusa.

Los objetivos son en realidad mucho más amplios y en dos frentes. Primero: la persecución ideológica, limpiar al aparato de Estado de cualquiera que pueda sospecharse portador de vestigios kirchneristas, no sólo (comprensiblemente) los niveles intermedios y superiores. Segundo, reducir la masa salarial pública; una poda del gasto que cumple a su vez dos objetivos. Primero contribuir a compensar las transferencias implícitas en la eliminación de impuestos y aranceles que beneficiaron a exportadores y sectores de altos ingresos. Segundo, aportar a la intimidación laboral del administrador de fortunas y actual ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, quien señaló la necesidad de elegir entre sostener el poder adquisitivo del salario o mantener el empleo. Que un ministro recurra a la amenaza de la exclusión en un país con una memoria muy dolorosa en la materia es por lo menos grave. Es también un hito histórico por el que siempre será recordado, pero sería escandaloso si el nuevo gobierno no gozase de una potente protección mediática.
La inducción a la baja de los salarios reales es, además, un componente central del nuevo modelo económico. El éxito de una devaluación se basa, precisamente, en que los salarios crezcan menos que los precios. Estructuralmente, la única manera efectiva y conocida para conseguir una reducción salarial real es mediante la disminución del poder de negociación de los trabajadores, lo que ocurre cuando aumenta la desocupación.

El segundo efecto del mayor desempleo es sobre la inflación. El mecanismo no es, como vulgarmente se cree, porque cae la demanda al caer el consumo de los desempleados, sino porque cuando cae la demanda cae también la actividad económica, el Producto y luego el empleo, lo que se traduce en menor puja distributiva. No es lo mismo ir a paritarias con la economía creciendo y bajo desempleo que al revés.
Si el trabajador del sector privado, formal e informal, cree que los despidos masivos en el sector público no lo afectarán se equivoca de cabo a rabo. Esos despidos aumentarán la masa global de desempleados, reducirán su poder de negociación y ello, finalmente, se trasladará a su nivel de salario.

Aunque dependiendo de la perspectiva teórica la problemática económica puede depender de distintas variables, financieras y reales, lo que está detrás de todas las disputas es el nivel de salarios y su contrapartida, la tasa de ganancia. El objetivo de las derechas neoliberales es siempre la reducción de salarios, que sería la baja “competitiva” de los costos empresarios. Esta distribución regresiva, con independencia de su nivel, ocurre en todos los países en los que llegan al poder, sea el centro o la periferia, Estados Unidos y Europa o América latina.

En el caso argentino resulta sintomático que hace apenas dos meses, en plena campaña electoral, los problemas que preocupaban al “movimiento obrero organizado” eran de segunda generación, por ejemplo; el Impuesto a las Ganancias de los trabajadores con mayores ingresos. Apenas pocas semanas después, el retroceso parece tan violento como para regresar a un estadio no sólo de primera generación, el nivel de salarios, sino cuasi pre capitalista, con funcionarios de primera línea que tercian en las futuras paritarias amenazando a los trabajadores con la exclusión. El próximo paso parece estar más en manos de los propios trabajadores que en su dirigencia. El nuevo oficialismo estima que podrá conducir el conflicto con los 26.000 millones de pesos que el Estado adeuda a las obras sociales. Resta ver si prevalece la organización sindical o los todavía silenciosos dueños de los sindicatos, algunos votantes confesos de la Alianza PRO.

15 jul 2015

Los Salarios Reales en el Largo Plazo: Surgimiento de un Nuevo Piso Estructural de las Remuneraciones en Argentina

Posteamos el trabajo de Fabian Amico publicado en CEFID-AR Nº67 sobre la evolución de los salarios en la Argentina desde un enfoque clásico (surplus approach).






INDICE
1. Introducción .................................................................................................. .....   .. 4
2. Acerca del enfoque teórico adoptado ...........................................................   .    ....5
2.1 El enfoque convencional ...................................................................................  ... 5
2.2. Un enfoque alternativo ......................................................................................  .. 8
3. Salarios reales: tendencia de largo plazo y hechos estilizados ..............................15
3.1. Desempleo ........................................................................................................ . 16
3.2. Productividad ....................................................................................................  . 21
3.3. Tasas de interés, términos de intercambio y tipo de cambio ............................ ...25
3.4. Una estimación econométrica ............................................................................. 31
4. Instituciones, macroeconomía y conflicto social ..................................................... 35
4.1. El golpe de Estado de 1976 ................................................................................. 38
4.2. Democracia, conflicto distributivo e hiperinflación ............................................. . 43
4.3. La convertibilidad y la era del alto desempleo .................................................... 50
5. Principales conclusiones y comentarios finales ................................................. ... 59
6. Referencias ........................................................................................................   . 65


1. Introducción

El objetivo del presente trabajo es describir e interpretar la tendencia de los salarios reales en Argentina en el período 1974-2013. Aunque en el curso del análisis se hará uso de series estadísticas anteriores a ese período, el año de inicio se justifica porque representa el pico máximo de salario real en Argentina y el comienzo de una etapa signada por una tendencia claramente declinante que persiste hasta 2002, donde alcanza un mínimo histórico y desde allí comienza a revertirse. El interés principal es analizar los factores determinantes de esa tendencia.

El punto de partida conceptual es que el supuesto convencional de que la tendencia de los salarios puede describirse y explicarse mediante el uso de curvas de demanda y oferta basadas en los mecanismos de sustitución neoclásica es incorrecto como ha mostrado buena parte de la literatura moderna.

En lugar de este supuesto, el trabajo hará uso de un enfoque alternativo, a saber: que la tendencia de los salarios reales es afectada decisivamente por un conjunto de circunstancias históricas y actuales que pueden resumirse, en general, por las condiciones del mercado de trabajo, el grado de organización de las partes involucradas y por factores económicos y político-institucionales más amplios, tal como había establecido la vieja economía política clásica (incluyendo a Marx).

Estas circunstancias y factores afectan la determinación del salario en el largo plazo a través del mismo canal: mediante su influencia sobre la habilidad y capacidad de las partes involucradas para establecer condiciones favorables para sí mismas en la distribución del ingreso. Por ende, no existe una jerarquía a priori en el rol respectivo de cada uno de estos factores y circunstancias, aunque el análisis empírico e histórico puede mostrar que en contextos específicos ciertos factores han sido más importantes que otros, y también eventualmente podría indicarse su influencia recíproca.

El trabajo está organizado del siguiente modo. Además de esta introducción, consta de cuatro secciones. En la segunda sección se resumen las principales críticas al enfoque convencional sobre los salarios y se reseñan los rasgos principales de un enfoque alternativo. En correspondencia con el enfoque propuesto, la tercera sección describe las relaciones empíricas con las variables consideradas potencialmente relevantes y el posible sentido en que tales variables podrían afectar los salarios reales, culminando con una estimación econométrica del largo período que va de 1960 hasta el presente.

La cuarta sección intenta indagar en condiciones y circunstancias más amplias (sociales, económicas y políticas) muchas veces decisivas en el análisis de la evolución de los salarios. Finalmente, la quinta sección resume las principales conclusiones del trabajo y realiza unos pocos comentarios finales.



Para ver el resto del trabajo ACA

14 jul 2014

Tres diagnósticos


Por Eduardo Crespo *
 
Las últimas publicaciones del nuevo índice de precios del Indec, así como la mayoría de las estimaciones privadas, indican que la inflación está comenzando a ceder. Algunos analistas apuntan que la reducción del nivel de actividad económica, al contraer los niveles de demanda, sería la principal causante de esta desaceleración. Por su parte, desde ámbitos allegados al Gobierno se pondera que la estrategia gubernamental centrada en el programa Precios Cuidados estaría dando sus frutos.
Antes de sacar conclusiones es conveniente revisar los fundamentos de cada posición. En la Argentina se pueden identificar tres diagnósticos sobre la cuestión inflacionaria. El primero y mayoritario la visualiza como el resultado de un exceso de demanda. El principal (si no único) causante de la inflación es el Gobierno. Un abultado gasto público, sustentado por la siempre denostada “emisión”, colocaría una presión excesiva sobre los precios de bienes escasos. El diagnóstico es simple y popular: muchos billetes con relación a la cantidad disponible de bienes.
La segunda interpretación presenta a la inflación como el reverso de aquella lectura: ésta no sería una consecuencia de la política gubernamental sino el resultado de los “abusos” del sector privado. Empresarios inescrupulosos, en lugar de invertir y aumentar la oferta cuando la demanda crece, abusan de sus posiciones “monopólicas” para subir precios.
Aunque estas visiones parezcan opuestas, comparten ciertos rasgos comunes. La inflación sería consecuencia de un exceso de demanda. Para unos la oferta es fija porque la economía habría llegado a su “máximo potencial”, para otros porque los empresarios serían “renuentes a invertir”. Ambas lecturas comparten la premisa de que la inflación es consecuencia de la idiosincrasia argentina. O sufrimos inflación porque el gobierno “populista” pretende imponer la felicidad imprimiendo billetes, o porque nuestra “burguesía” en lugar de invertir y producir –como se presume que ocurre en otras latitudes– se contenta con aumentar sus ganancias subiendo precios. Ambas interpretaciones también coinciden en sus dificultades para explicar evidencias muy sencillas: ¿por qué la inflación sigue siendo elevada cuando la demanda agregada crece poco o se reduce como ocurre en la actualidad?
Pero existe una tercera interpretación, que escapa de este maniqueísmo de contrastes aparentes. Para ésta, la dinámica inflacionaria es el resultado de la puja distributiva y de todos aquellos elementos que la impulsan o sostienen en el tiempo. A una suba inicial de precios, que reduce salarios reales, normalmente le sigue una recomposición de los salarios nominales que vuelve a impactar sobre los precios a través de los costos, en una espiral que no se detiene fácilmente. La inversa también es cierta: a una suba de los salarios nominales le sigue una recomposición de los precios, y así sucesivamente. En este marco, varios elementos suelen alimentar la dinámica. Eventuales shocks de costos, como una suba de precios internacionales o la devaluación del tipo de cambio, pueden acentuar el conflicto distributivo. Lo mismo puede decirse de los excesos temporarios de demanda que puedan surgir en algunos mercados.
Un elemento relevante para comprender esta posición es entender que la puja distributiva no necesariamente surge cuando la economía está en pleno empleo. Aunque la reducción del desempleo a veces mejora la posición negociadora de los trabajadores, acentuando la puja distributiva y la inflación, no se trata de una ley de hierro, ya que la dinámica depende de elementos institucionales e históricos que suelen modificarse incluso con celeridad, factores tales como el grado de combatividad de los trabajadores, el nivel de sindicalización o las reglas que rigen las negociaciones paritarias.
Entendemos que la desaceleración inflacionaria reciente responde a varios motivos: el tipo de cambio dejó de devaluarse como ocurrió durante 2013 y se registra un menor nivel de actividad. Ambas circunstancias amortiguan la puja distributiva. El programa Precios Cuidados y los acuerdos sectoriales pueden ser herramientas adecuadas si se realizan en forma sincronizada con las negociaciones salariales, el control del tipo de cambio y la fijación de precios administrados como los servicios. Caso contrario, podrán tener cierto impacto sobre la distribución del ingreso al corregir eventuales “abusos”, pero influirán sobre la dinámica inflacionaria.
* Licenciado en Ciencia Política y en Economía de la UBA, y profesor de la Universidad Federal Fluminense de Río de Janeiro, Brasil.
Original: Pagina 12

29 jun 2013

Condiciones Monetarias y Distribución del Ingreso


El pasado 19 de junio el economista Germán Feldman (UNQ – ISEN) presentó su trabajo -desde un enfoque clásico-keynesiano, sobre Condiciones Monetarias y Distribución del Ingreso en la sede capital de la UNSAM. Posteamos aca sus muy interesantes filminas.

1 may 2013

Franklin Serrano: Inflación de Costos y Conflicto Distributivo en el abordaje del Excedente






Posteamos la presentacion del profesor Franklin Serrano sobre inflacion de costos y conflicto distributivo desde un punto de vista clásico. Desde el core clásico es ya conocido que la determinación de precios está separada de las cantidades. Es contraparte de la explicación del crecimiento de las cantidades por la demanda como el que se posteó ACA

Articulos referidos a la inflación de costos del profesor Serrano pueden verse ACA y ACA.














En Venezuela por ej. el mercado paralelo del dolar generó expectativas de devaluación que incidieron en la inflación via elevación del mark up nominal como costo de oportunidad del capital. Los precios siguieron la cotizacion del mercado paralelo.