El viejo Almacén. BsAs

Surplus Approach

“Es necesario volver a la economía política de los Fisiócratas, Smith, Ricardo y Marx. Y uno debe proceder en dos direcciones: i) purgar la teoría de todas las dificultades e incongruencias que los economistas clásicos (y Marx) no fueron capaces de superar, y, ii) seguir y desarrollar la relevante y verdadera teoría económica como se vino desarrollando desde “Petty, Cantillón, los Fisiócratas, Smith, Ricardo, Marx”. Este natural y consistente flujo de ideas ha sido repentinamente interrumpido y enterrado debajo de todo, invadido, sumergido y arrasado con la fuerza de una ola marina de economía marginal. Debe ser rescatada."
Luigi Pasinetti


ISSN 1853-0419

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2 dic 2016

La Financiación Inicial y Final En El Circuito Monetario Y La Teoría De La Demanda Efectiva

 
 
**Sergio Cesaratto


Resumen: Un aspecto notable de la teoría heterodoxa moderna es la separación entre los modelos de crecimiento basados en la demanda y las teorías del dinero endógeno. Este artículo sugiere una posible integración entre la teoría keynesiana del multiplicador (y el supermultiplicador) y las teorías del dinero endógeno y la financiación de Keynes. Centrándose en la versión de la teoría del circuito monetario (TCM) de Graziani, es una contribución para reconciliar la preocupación de la TCM por la financiación inicial de la producción y la preocupación de las teorías del crecimiento heterodoxas orientadas a la demanda por el financiamiento final de la demanda autónoma.
 
Abstract: One remarkable aspect of modern heterodox theory is the detachment between demand-led growth models and endogenous money theories. This paper suggests a possible integration of the Keynesian theory of the multiplier (and the supermultiplier) with Keynes´s endogenous money and finance theories. Focussing upon Graziani´s version of the Monetary Circuit Theory (TCM), the paper is a contribution towards reconciling the preoccupation of this theory with initial production financing, and the concern of demand-side oriented heterodox growth theories with final financing of autonomous demand).

 Original: Revista de Economía Institucional Vol. 18, No. 35, segundo semestre de 2016

 Bajar ACA

**Profesor del Departamento de Economía Política y Estadística de la Universidad
de Siena, Italia, [sergio.cesaratto@unisi.it]
. Aunque crítico del circuito monetario, este artículo está dedicado a la memoria del profesor Augusto Graziani. Lamento que mis ideas a este respecto aún no hubiesen madurado en los años noventa cuando tuve la fortuna de colaborar con él en La Sapienza. Él habría apreciado la crítica franca. Agradezco a Eladio Febrero, Fabio Petri, Massimo Pivetti, a varios amigos del Centro Sraffa, en particular a Roberto Ciccone, Sergio Levrero y Saverio Fratini, y a tres árbitros por sus valiosas sugerencias y observaciones. Tomado de Macroeconomica, mayo de 2016. Traducción de Alberto Supelano; se publica con las debidas autorizaciones. Fecha de recepción: 20-06-2016, fecha de aceptación: 20-10-2016. Sugerencia de citación: Cesaratto, S. “La financiación inicial y final en el circuito monetario y la teoría de la demanda
efectiva”, Revista de Economía Institucional 18, 35, 2016, pp. 47-78. doi: http://dx.doi.org/10.18601/01245996.v18n35.04.

19 may 2014

MACROECONOMÍA DE LA DEUDA PÚBLICA

   El Desendeudamiento Argentino (2003-2012)



Posteamos el último trabajo de Matias de Lucchi  en el CEFID-AR que analiza la composicion de la deuda publica argentina, y las diversas metodologias utilizadas desde un punto de vista de moneda endogena en un marco clásico-keynesiano.

"Luego del análisis teórico y de lo acontecido en Argentina entre 2003 y 2012 se podría concluir que el endeudamiento intra-estatal en moneda doméstica es un instrumento efectivo de asistencia directa a la política fiscal cuando la economía todavía cuenta con margen externo para crecer. Por otro lado, el desendeudamiento público en moneda doméstica con el sector privado parece ser un resultado endógeno a la política monetaria. Por supuesto, tasas bajas de interés pueden contribuir a la expansión del crédito al consumo e hipotecario pero también plantea desafíos en el frente externo.

 Dado que el Estado no quiebra en su propia moneda, entonces, el desendeudamiento en pesos parecería estar reflejando decisiones privadas de cartera. Desde un abordaje de dinero endógeno se puede comprender que, aun con la existencia de mecanismos exógenos de creación de dinero como los adelantos transitorios, el stock ex post de base monetaria siempre es endógeno. La razón para ello es que el sector privado termina decidiendo sobre la composición de su cartera, pues operan mecanismos de absorción o reflujo monetario de la liquidez no deseada. Por ello, es importante atender estos mecanismos de reflujo para que operen de forma tal que no dañen la balanza de pagos.

Por otro lado, el proceso de desendeudamiento público en moneda extranjera ha sido muy exitoso en Argentina. Dado el margen externo, resultado de factores externos e internos, el Gobierno consiguió mantener estable el stock de deuda luego de la reestructuración de 2005. Sin embargo, como la deuda en moneda extranjera debe analizarse en términos de las reservas internacionales disponibles o exportaciones, es a partir de estos indicadores que podemos observar el profundo relajamiento del peso de la histórica “deuda externa”. Sin embargo, los niveles de estos indicadores todavía presentan serios desafíos para el futuro, sobre todo en un contexto de fuertes déficits industrial, energético y de cuenta capital.

Por ello, por los problemas externos asociados a este tipo de deuda, varias economías emergentes estarían intentando superar el llamado “pecado original”. Así, las entradas netas de capitales ya no necesariamente serian la contraparte contable de la emisión de pasivos en moneda extranjera. Por supuesto, se tratan de condiciones novedosas para muchos países latinoamericanos, y de allí, las incertidumbres al respecto. Más aún, cuando la Reserva Federal de los Estados Unidos ya ha estado reduciendo (“tapering”) el tamaño de sus compras de activos (Quantitative Easing). No obstante, aun asumiendo un escenario de menor liquidez internacional no parece vislumbrarse la posibilidad de un shock de tasas internacionales en un mundo desarrollado que todavía presenta pobres desempeños de crecimiento.

La periferia cuenta con un escenario internacional muy favorable: mejora de los términos de intercambio, tasas de interés bajas en el centro y creciente comercio “sur-sur” (con China empujando la economía mundial). Además, las economías subdesarrolladas han acumulado importantes reservas internacionales y han mejorado sustancialmente su sector externo. En este marco, la restricción externa de Argentina es un caso particular en el mundo periférico. No obstante, Argentina todavía tiene condiciones para mejorar la calidad de su balanza de pagos, lo cual implica tener presente que la lógica del endeudamiento en moneda extranjera, tomar deuda para pagar deuda indefinidamente, es una práctica incompatible con una estrategia de desarrollo.

Por último, del trabajo se puede desprender la importancia que tiene para el análisis y la política económica contar con una minuciosa base estadística y un sistema de contabilidad financiera consolidada del sector público que enfatice en la composición monetaria. A partir de la importancia que tiene para Argentina el fenómeno del endeudamiento público sería de gran utilidad fortalecer los mecanismos de registro y seguimiento de la información".




Original: CEFID-AR

9 mar 2014

Monetarismo Teórico e Intenciones Heterodoxas

 

  Por Matías De Lucchi

 

 La última devaluación con suba de tasas de interés llama al debate económico sobre los efectos que tiene la alteración de estos instrumentos sobre la distribución del ingreso y el crecimiento.

El debate no es nuevo, y la falta de consenso tampoco. La experiencia local indica que las devaluaciones son contractivas porque afectan el poder adquisitivo de los trabajadores y la demanda. Por ello, más allá que algunos economistas aseguren que en el "largo plazo" se encuentra el cambio estructural, la realidad es que las devaluaciones tienden a efectuar un ajuste de la demanda, y por la vía de una recesión, recomponer el sector externo. 

El panorama se complica más cuando se discuten las implicancias de la tasa. Tanto los economistas ortodoxos, como buena parte del progresismo (heterodoxo en las intenciones pero neoclásico en el razonamiento) no dudan en afirmar que un aumento de la tasa de interés es siempre contractivo. La fundamentación es la siguiente:

Cuando aumenta la tasa, aumenta la "especulación financiera" y cae la inversión productiva. En el mundo real una vez garantizada la rentabilidad normal, la inversión depende del crecimiento del producto y no de los costos. Se invierte porque aumentan las ventas y no porque la nueva maquinaria este barata.  (ver aca y aca)

Otra confusión es  la asociación de un aumento de la tasa con una "reducción de la emisión". En el análisis monetarista, si el gobierno deja de emitir (monetizar el déficit fiscal), entonces aumenta la tasa endógenamente. La variable de control es la cantidad de dinero. Sin embargo, en el "misterioso" mundo real puede ocurrir simultáneamente un aumento del financiamiento al Tesoro con una desaceleración del crecimiento de la base monetaria. Esto ocurre porque la cantidad de dinero es endógena a las decisiones del sector privado.

Un aumento de la tasa puede aumentar las operaciones de absorción monetaria que son independientes de la monetización del déficit fiscal. Es decir, se puede subir la tasa y hacer política fiscal expansiva. En una economía como la Argentina, con escaso crédito al consumo e hipotecario, no hay motivos relevantes como para que el crecimiento sea sensible a la tasa. 

Tampoco es posible determinar los efectos distributivos dado que la tasa tiene implicancias sobre los flujos de capitales y, por lo tanto, sobre el tipo de cambio. Dicho de otro modo, "altas" tasas de interés pueden inducir ingresos de capitales que aprecian el tipo de cambio nominal; y pueden aumentar el salario en dólares e, incluso, en términos reales.

 Los devaluacioncistas seriales llaman a este efecto "populismo cambiario". Otros lo llamamos mejorarle la calidad de vida de los trabajadores.

 

Original: Tiempo Argentino

20 nov 2012

EL Enfoque de Dinero Endógeno y la Tasa de Interés Exógena.

Reflexiones sobre la  Convertibilidad y  la Pos-Convertibilidad Argentina

Por Juan Matías De Lucchi







INTRODUCCIÓN1

El objetivo del presente trabajo será desarrollar el Enfoque de Dinero Endógeno y Tasa de Interés Exógena de tradición post-keynesiana (horizontalista) y sraffiana que parte del Principio de la Demanda Efectiva de tradición keynesiana y kaleckiana, para finalmente realizar algunas reflexiones sobre la historia monetaria reciente de la Argentina. Asimismo, más allá de la importancia intrínseca que despierta el enfoque teórico a desarrollar y su evaluación empírica, creo que este trabajo puede adquirir un valor adicional si percibimos la trascendencia que aún hoy tiene el enfoque monetarista en determinados círculos académicos, políticos y periodistas argentinos. La teoría monetaria convencional, tanto en sus versiones ortodoxas como heterodoxas, aborda la cantidad de dinero como un stock exógeno controlado por el banco central.

Particularmente se focaliza en la base monetaria, pero al asumir un multiplicador monetario estable concluye que la totalidad de los medios de pagos corrientes están controlados directa e indirectamente por el banco central. No obstante, para el caso de una economía abierta con movilidad de capital y tipo de cambio fijo, la teoría convencional concluye que la cantidad de dinero se torna “endógena” determinada por la variación de las reservas internacionales, esto es, determinada por la balanza de pagos. De esta forma, el modelo de Mundell Fleming se ha transformado en el marco teórico dominante para el análisis de economías abiertas con regímenes cambiarios de estas características.

En este trabajo se analizarán los problemas teóricos y empíricos que presenta este enfoque convencional, tanto para economías cerradas como abiertas, ya que, como veremos, la endogenia a la que hace referencia el modelo Mundell Fleming es un concepto incompatible con el enfoque de dinero endógeno heterodoxo. No obstante, debemos remarcar que el concepto de dinero endógeno no es una propiedad exclusiva de la heterodoxia económica. En primer lugar, porque parte de la literatura heterodoxa comparte con la ortodoxia el concepto de dinero exógeno, siendo el modelo utilizado por Keynes (1936) en la Teoría General el caso más paradigmático. En segundo lugar, porque la teoría neoclásica moderna, más conocida como el “Nuevo Consenso”, ha reformulado con mucho pragmatismo viejos presupuestos visualizando la tasa básica de interés como una variable exógena e instrumento de política monetaria, y consecuentemente, la cantidad de dinero como variable endógena (Blinder, 1997; Taylor, 1999; Romer, 2000).

Naturalmente, esta última reformulación hacia el interior de la teoría neoclásica no ha sido un desarrollo teórico genuino, como el enfoque heterodoxo de dinero endógeno, sino más bien de una respuesta pragmática a los problemas cotidianos de los bancos centrales. Con el advenimiento de las innovaciones financieras a partir de los años 80, los bancos centrales afrontaron grandes dificultades para controlar los agregados monetarios por sus crecientes volatilidades. De esta manera, la política monetaria basada en metas cuantitativas de dinero recomendada por el viejo monetarismo quedó en el olvido. Sin embargo, no significa que el Nuevo Consenso carezca de fundamentos teóricos.

 La teoría de los fondos prestables wickselliana ha sido el marco teórico en el que se ha apoyado tal reformulación. Si bien es cierto que para esta teoría la cantidad de dinero es una variable endógena y la tasa monetaria de interés una variable exógena determinada por el sistema bancario o por el banco central, el Nuevo Consenso concluye en la misma dirección que la teoría cuantitativa del dinero, esto es, la determinación del nivel de precios por la cantidad de dinero-crédito. A pesar de las diferencias en torno al dinero (exógeno para la teoría cuantitativista y endógeno para la teoría wickselliana) ambas coinciden en el supuesto de la existencia de una tasa natural de interés. En el caso de la teoría wickselliana (y por ende, de la moderna teoría neoclásica del Nuevo Consenso) una fijación de la tasa monetaria de interés por debajo (encima) de la tasa natural causará un aumento (caída) persistente del nivel de precios.
De esta manera, a pesar de los avances del Nuevo Consenso al asumir que el dinero es endógeno y la tasa monetaria de interés es exógena, el dinero continúa siendo neutral en el largo plazo para ser coherente con el núcleo de la economía neoclásica.2

El enfoque de dinero endógeno heterodoxo se remite a fundamentos opuestos a la teoría neoclásica. No hay neutralidad del dinero en el largo plazo, ni tasa natural de interés y ni producto potencial exógeno. El producto potencial se ajusta al nivel de la demanda efectiva a una dada tasa monetaria de interés exógena. Asimismo, es la cantidad de dinero que se ajusta al nivel de precios, y no al revés. Por último, no habiendo plena utilización de los recursos, esto es, con desempleo y con subutilización de la capacidad instalada, no hay motivos para inflación de demanda.3

No obstante, lo que define al enfoque del dinero endógeno es un mecanismo bastante simple: los bancos comerciales pueden crear dinero independientemente de la autoridad monetaria. Cuando un banco otorga un préstamo a un cliente, automáticamente abre un depósito a la vista a su favor. A través de un ejercicio de balances contables los bancos crean simultáneamente un pasivo a través de un activo, pero con la causalidad de los activos para los pasivos. Como los bancos primero otorgan créditos y luego ajustan sus reservas a los requerimientos de encajes compulsivos (o al nivel de reservas bancarias deseadas por el banco) captando liquidez del mercado interbancario, de la “ventanilla” de descuento o simplemente cubriéndose con sus propios excesos de reservas si los tiene, queda claro que el sistema bancario crea poder de compra simplemente “de la nada” (Possas, 1999ª, p. 26)

Claro que, intuitivamente pareciera una afirmación un tanto extrema, pero, efectivamente, para el agregado del sistema bancario el stock de crédito se crea simplemente a partir del comportamiento acomodaticio del conjunto de los bancos a la demanda solvente de créditos sin el requisito de la existencia previa de “fondos prestables”. En última instancia, es el banco central quien se acomoda a una dada tasa de interés a la demanda de reservas del sistema bancario. Naturalmente, para la firma bancaria individual el proceso puede ser más complejo. Un banco puede otorgar un crédito y simultáneamente abrir un depósito pero nada garantiza que el depositante no retire su dinero para depositarlo en otro banco. Este simple ejemplo ilustra las causas que motivan a los bancos a realizar cotidianamente tareas de administración de liquidez, activos y pasivos, aún formando parte de un sistema garantizado por un banco central acomodaticio.

Un banco no es un mero intermediario financiero que direcciona el “ahorro” o los “fondos prestables” del acreedor al deudor. Desde la tradición keynesiano-kaleckiana sabemos que no es el ahorro que determina la inversión, sino a la inversa, pues la inversión no precisa de ahorro previo alguno. Para el principio de la demanda efectiva el ahorro es un simple resultado (residuo) irrelevante como concepto macroeconómico. En todo caso, la inversión necesita de un flujo de crédito previo que nada tiene que ver con la idea convencional de “ahorro” ni con la idea de “fondos prestables” sino, tiene que ver con la decisión bancaria de extender líneas de créditos a partir de decisiones administrativas sobre sus balances contables. Parafraseando a Kalecki, en realidad, los capitalistas ganan lo que los banqueros financian, y los trabajadores gastan lo que ganan más lo que los banqueros también financian (Serrano, 2008). El enfoque teórico desarrollado en este trabajo pretende ser una herramienta de aplicación para cualquier economía monetaria de producción. Después de todo, una teoría inaplicable carece de toda cientificidad. Por tales motivos, se realizarán algunas reflexiones sobre el funcionamiento de la Convertibilidad argentina y algunos comentarios sobre la política monetaria de la post-Convertibilidad a la luz del enfoque del dinero endógeno y la tasa de interés exógena. A simple vista parecieran dos regímenes monetarios completamente diferentes, y efectivamente lo son. Además, la diferencia no sólo respecta a los regímenes monetarios sino también a los procesos históricos en los cuales se enmarcan. Sin embargo, para los objetivos del trabajo podemos encontrar algunas características comunes que nos sirven para invalidar el modelo Mundell Fleming.

Tanto la Convertibilidad como la post-Convertibilidad pueden ser analíticamente identificados, en algún aspecto, como regímenes de cambio fijo del modelo Mundell Fleming. En el caso de la Convertibilidad el tipo de cambio nominal era explícitamente fijo y hasta definido por ley. Naturalmente, para el caso de la post-Convertibilidad la definición cambiaria es más ambigua y compleja, y sin dudas una afirmación así puede desatar polémicas, con razón. Pero, si bien es cierto que en la post-Convertibilidad nunca se ha definido explícitamente un tipo de cambio nominal, sino que se ha caracterizado por un régimen de “flotación administrada”, basta que el régimen no sea flexible para que analíticamente podamos asociarlo a un caso de cambio fijo en los términos de Mundell Fleming.5

Para los fines de este trabajo, es irrelevante si la intervención del banco central en el mercado de cambios es perfecta (cambio fijo) o imperfecta (flotación administrada), siempre y cuando el tipo de cambio no se torne flexible. Para nuestro objetivo, en ambos casos, hay un proceso de acumulación (o pérdida) de reservas internacionales derivada en parte de la política cambiaria. Por tal motivo, tanto la Convertibilidad como la pos- Convertibilidad son buenos ejemplos para refutar el modelo Mundell Fleming con movilidad de capitales y sin cambio flexible.

Ver todo el documento del Cefid-Ar nro 44  ACA


1 Este trabajo está basado en mi tesis de maestria, “A abordagem da Moeda Endógena, Conversibilidade e Pós-Conversibilidade argentina (1991-2010)” (De Lucchi, 2011), orientada por Franklin Serrano y Ricardo Summa en la Universidade Federal do Rio de Janeiro. Además, quisiera agradecer los comentarios de Matías Vernengo, Gustavo Murga, Emiliano Libman y Mauro Alessandro para el cierre de este trabajo.
2 Debe recordase que para la teoría wickeslliana propiamente dicha el dinero es neutro incluso en el corto plazo, pues los precios son completamente flexibles.
3 Aún operando un acelerador flexible de la inversión y sin plena utilización de los recursos sólo cabrían presiones inflacionarias por excesos de demanda (“cuellos de botella”) si el crecimiento del gasto autónomo fuese lo suficientemente “alto” como para que el producto no logre ajustarse a tiempo. Es un caso de rara evidencia empírica, pero en todo caso, sería un problema transitorio y no permanente. 4 Según Possas (1999ª): “… lo que financia la inversión es el crédito, este sí, un stock – de poder de compra, creado ex nihilo por el sistema bancario – que precede lógica y temporalmente a la inversión” (Possas, 1999ª, p. 26)
5 De todas formas, vale la pena recordar que, comparativamente con la región, el régimen cambiario de la post-convertibilidad ha sido mucho mas “administrado” que “flotante” permitiendo una mejor compensación de la apreciación real (Damill y Frenkel, 2011, p. 29).

30 jul 2012

Una sugerencia para simplificar la Teoría de la tasa de Interés Exógena



Por Franklin Serrano y Ricardo Summa
IE-UFRJ


El objetivo de este documento es aclarar algunos puntos del extenso debate heterodoxo sobre la tasa de interés monetaria, sugiriendo el uso del enfoque que llamaremos de tasa de interés exógena. Este enfoque se basa en dos principios bien en generales que son: (i) el gobierno no quiebra en su propia moneda, y (ii) los bancos sólo prestan a los clientes que consideran solventes. Este enfoque sigue la visión de Sraffa (Ranchetti (2002), Kurz (2010) y Pivetti (1991,2001) y evita el uso de los conceptos de función de oferta y de demanda de dinero (o crédito) y las polémicas sobre el formato de este tipo "curvas".

En la literatura heterodoxa es común referirse a aquellos que piensan que la tasa de interés depende de la oferta y la demanda de moneda como 'exogenistas " y a los que piensan que la tasa de de interés es controlada por el banco central como 'endogenistas. Otros términos utilizados con frecuencia para distinguir los dos puntos de vista es el de "verticalistas" versus "horizontalistas '.

El término verticalista se refiere a un caso extremo de la oferta monetaria completamente exógena e inelástica que implicaría una de la curva de oferta de moneda vertical. El término horizontalista se refiere al caso extremo opuesto, donde la oferta de dinero es completamente endógena y la "curva de oferta de dinero" sería infinitamente elástica a una tasa de interés determinada y, por lo tanto horizontal. Todavía hay un gran debate dentro de los que creen que el dinero es endógeno en la corriente post-keynesiana: los 'horizontalistas "y los estructuralistas, estos últimos sostienen que la oferta de dinero (o crédito) tendría una pendiente positiva debido a que los spreads privados serían pro- cíclicos. 1

En nuestra visión la mejor evaluación crítica y síntesis de estas discusiones se encuentra en Lavoie (2006). Nuestro objetivo aquí es fortalecer sus argumentos que se demuestran más claros y mejor fundamentados a partir de los principios del abordaje de la tasa de interés exógena.
El artículo se divide en de tres secciones, más la conclusión. En la sección II se presenta brevemente tres puntos de vista alternativos sobre la tasa de interés.
En la sección III, se discute la visión de la tasa de interés determinada por la oferta y la demanda de dinero y sus problemas.
En la sección IV se ocupa de la determinación de la tasa básica de interés exógena a corto plazo y su relación con la tasa de títulos públicos de largo plazo, así como el problema de endogeneidad la cantidad de dinero.
En la sección V, se presentará el debate entre horizontalistas, estructuralistas y verticalistas, con mayor énfasis en la discusión del spread de los préstamos privados a largo plazo. Las observaciones finales se realizan en la última sección.

1 Para una revisión de los puntos de los estructuralistas, véase el Dow Jones (2006) y Horizontalistas, ver Lavoie (2006)


Para ver todo el artículo ACA