El Viejo Almacen -Bs.As.

Surplus Approach

“Es necesario volver a la economía política de los Fisiócratas, Smith, Ricardo y Marx. Y uno debe proceder en dos direcciones: i) purgar la teoría de todas las dificultades e incongruencias que los economistas clásicos (y Marx) no fueron capaces de superar, y, ii) seguir y desarrollar la relevante y verdadera teoría económica como se vino desarrollando desde “Petty, Cantillón, los Fisiócratas, Smith, Ricardo, Marx”. Este natural y consistente flujo de ideas ha sido repentinamente interrumpido y enterrado debajo de todo, invadido, sumergido y arrasado con la fuerza de una ola marina de economía marginal. Debe ser rescatada."
Luigi Pasinetti


ISSN 1853-0419

29 de mar. de 2012

Gravitación, "Full cost pricing" y los Precios de Producción



por Franklin Serrano

La mayoría de los sraffianos entienden que la gravitación de los precios del mercado a precios normales, es mucho más rápida, que la inevitable aunque más lenta, adaptación de la capacidad a la demanda. Sin embargo, otros sraffianos eminentes han generado algo de confusión, al identificar erróneamente, a los precios clásicos de producción con el full cost pricing.

Los precios clásicos de producción son el centro de gravitación de los precios de mercado y están determinados por los costos de las técnicas dominantes (en el nivel de utilización normal de capital fijo) y el estado de la distribución. Se trata de una teoría general de los determinantes estructurales y límites para la evolución de los precios de mercado en todo tipo de mercados. A pesar del nombre similar que tiene poco o nada que ver con el "precio normal" o de precio full cost, que es una generalización de las descripciones dadas por algunas empresas en cuanto a cómo realmente calcular sus precios sobre la base de un margen sobre sus propios costos (no los de la técnica dominante).

En primer lugar, es un hecho evidente que la teoría de los precios de producción se desarrolló en un período histórico anterior en que tales normas de precios sencillamente no existían (véase de Hicks, Market Theory of Money, 1989). Y los precios de producción todavía pueden explicar, en mi opinión, el elemento estructural o tendencia, incluso en mercados con precios altamente flexibles sometidos a salvajes fluctuaciones a corto plazo y especulación rampante, como en los llamados mercados "commodity" (en el comentario de Garegnani sobre Asimakopulos se menciona explícitamente la importancia de explicar la tendencia del precio relativo del cobre a pesar de que "en cualquier momento los precios del cobre son un 50% o más por arriba o por debajo de la tendencia")

En segundo lugar, incluso en los llamados mercados de precios fijos, donde las empresas fijan los precios de sus productos directamente, el costo total o "costo normal", que determinadas empresas particulares utilizan para calcular su propio precio es el costo real y el markup de estas empresas particulares, que piensan que pueden añadir a los precios sin problemas.

Estos cálculos generan los precios reales de mercado (o, si se estiliza suficiente como para tener cierta generalidad, precios teóricos de corto plazo) que no son únicos ni siquiera para un mercado único en los precios de full cost dado que pueden ser diferentes para distintas empresas. Estos precios difieren de los precios de producción, porque se refieren a los costes reales de algunas empresas y no a los costos de la técnica dominante disponible. Para ese producto en particular que determina un precio único de producción para ese mercado.

La manera que los precios de producción pueden regular a los precios full cost de las empresas es metiéndolos en problemas cada vez que sus costos reales más sus márgenes de ganancia deseados son demasiado altos en relación con los costos (incluyendo los beneficios normales) de la técnica dominante, atrayendo por lo tanto a nuevos participantes o causando que algunas empresas rivales dentro de ese mercado no sigan las subas de precios que se deben al aumento en los costos particulares a la empresa o por "excesivos" markups deseados de estas empresas.

Los profesores Fred Lee y Marc Lavoie tienen a la vez toda la razón (y algunos sraffianos están equivocados) cuando dicen que los precios full cost no son lo mismo que la teoría clásica de los precios de producción. Pero creo que están definitivamente equivocados en pensar que los precios de clásicos de producción carecen de pertinencia para las formas de mercado en el que las empresas siguen estas normas. Porque, a través del poder de la competencia real o potencial, los precios clásicos de producción son los centros de gravedad que regulan, incluso la tendencia de los precios de las empresas que usan la fijación de precios por full cost. La analogía más cercana entre los precios de clásicos de la producción y la literatura de organización industrial es, pues, el concepto de que Sylos-Labini llamado precios "límite".

Por lo tanto los precios de mercado, tanto en los mercados fijos y flexibles de precios gravitan hacia o alrededor de los precios de clásicos de la producción. Cualquier teoría de la fijación de precios full cost se puede a lo sumo ser una teoría particular del comportamiento de los precios a corto plazo de algunas empresas en determinados tipos de mercados. Hay viejos trabajos de James Clifton en los que se inició esta confusión hace muchos años en Contribuciones a la Economía Política y el Cambridge Journal of Economics. Ya es hora de que dejemos de confundirnos a nosotros mismos y a nuestros amigos poskeynesianos sobre este tema.


References:

Lavoie, M. (2003), “Kaleckian Effective Demand and Sraffian Normal Prices: Towards a reconciliation,” Review of Political Economy, 15(1) available here.

Lee, F. and T-H. Jo (2011) “Social Surplus Approach and Heterodox Economics,” Journal of Economic Issues, 45(4) available here.

Garegnani, P. (1988), “Actual and Normal Magnitudes: A Comment on Asimakopulos,” Political Economy, republished in Essays on Piero Sraffa: Critical Perspectives on the Revival of Classical Theory, Routledge, 1990.


28 de mar. de 2012

“Brasil debe redefinir su liderazgo en la región”


Entrevista a Eduardo Crespo y J. Matías De Lucchi.
En diálogo con El Economista, los economistas argentinos Eduardo Crespo y Juan Matías De Lucchi, investigadores de la Universidad Federal de Río de Janeiro, explican las diferencias entre la Argentina y Brasil, plantean su visión sobre el comercio bilateral y sobre las perspectivas de crecimiento del Gigante sudamericano para el 2012.
¿Cuán diferentes son los modelos económicos de Brasil y la Argentina en la actualidad y de los últimos años?
Juan Matías De Lucchi (J. M. D.): Las diferencias son notorias en la política monetaria. Brasil adoptó un sistema de metas de inflación que supone un producto potencial exógeno donde cualquier presión inflacionaria es por exceso de demanda. En la Argentina, en cambio, el BCRA mantuvo una postura acomodaticia a las necesidades de liquidez del sistema y abordó el problema inflacionario desde una visión heterodoxa, es decir, visualizando shocks de costos y pujas distributivas, aunque en términos formales se siguió un esquema de apariencia monetarista con metas cuantitativas de M2, que fueron ajustables en la práctica. Algunos sostienen que la ortodoxia monetaria brasileña ha sido más efectiva. Sin embargo, la inflación es menor en Brasil por dos motivos principales: primero, no es que el aumento de la tasa básica de interés (Selic) reduzca la demanda y, por ende, la presunta inflación de demanda sino que al inducir flujos de entradas netas de capital, se aprecia el tipo de cambio nominal y se neutraliza parcialmente la inflación de costos. Segundo, históricamente Brasil no tiene fuerte resistencia salarial, esto es, puja distributiva entre precios y salarios. Sin embargo, aún así, la inflación brasileña superó el 6% en 2011 en un marco de ajuste fiscal y fuerte desaceleración del crecimiento. Por otro lado, la acumulación de divisas en ambos países ha tenido una diferencia cualitativa. Mientras que la Argentina ha registrado superávits en cuenta corriente (aunque en tendencia decreciente), Brasil ha financiado su déficit en cuenta corriente con flujos de entradas netas de capital, que no necesariamente implica un proceso de fragilidad financiera creciente como en los 90´. Vale la pena señalar que en la última década la relación entre la deuda externa de corto plazo y las reservas internacionales se redujo en forma continua y la relación entre el stock de IED y las reservas internacionales mostró una tendencia decreciente. Al igual que en la Argentina, se ha sustituido deuda pública externa por deuda denominada en moneda doméstica y, consecuentemente, recuperado márgenes de seguridad financiera y autonomía política. Sin embargo, con este modelo Brasil corre el riesgo de reprimarizar sus exportaciones, premiando la renta financiera. Asimismo, no debe pasarse por alto que entre 2003-2010 la tasa media de crecimiento de la Argentina fue casi el doble de la brasileña (7,6% y 4%, respectivamente). Sin embargo, Brasil dispone del control público de la energía con Petrobras y financiamiento de largo plazo con el BNDES, instrumentos valiosos que la Argentina no posee.
¿Sería deseable que haya más integración/ coordinación macroeconómica entre los dos países? ¿Qué se ganaría con ello?
Eduardo Crespo (E. C.): Depende del tipo de integración. Hasta hace pocos años Europa occidental era el camino a seguir en materia de integración. Pero luego de la desaparición de la amenaza soviética, que había sido uno de los principales factores aglutinantes de la integración europea, dicha experiencia ya no es un modelo a imitar. La unificación monetaria, por ejemplo, es inviable sin unidad fiscal y política. Y la renuncia a la soberanía monetaria a manos de un banco central dirigido por una burocracia independiente de todo, pero menos de los banqueros, ha sido un desastre. En este sentido, me parece que los países que gozan de superávits comerciales regionales, como Alemania o Brasil, y siguiendo a Keynes y Triffin, deberían promover políticas expansivas. Es decir, los desbalances comerciales deberían corregirse con la expansión de los países superavitarios, no con la contracción recesiva de los deficitarios. Por ello una integración neoliberal puede significar un notable retroceso para toda la región.
El comercio bilateral superó los U$S 40.000 M en 2011. ¿Creen que la tendencia seguirá aumentando? ¿Cómo creen que se están “administrando” las tensiones comerciales?
E. C.: La principal explicación de todo crecimiento del comercio internacional es el crecimiento de las respectivas economías. Con relación a la administración institucional del bloque, entiendo que el libre comercio tampoco debería ser un criterio inspirador de la integración regional. Si se defiende el comercio libre sin restricciones, ¿para qué armar bloques comerciales? ¿Por qué no abrir el comercio para todos los países sin restricciones? Cuando optamos por integrarnos con unos países y no con otros, estamos admitiendo que el comercio debe ser administrado. Y por ello, las decisiones políticas, las negociaciones y las tensiones son partes inevitables de todo proceso integrador. Y esto no sólo es relevante para la Argentina. Todo país que se decide por la integración debe estar dispuesto a ceder la producción de ciertos bienes a sus socios menores, como Paraguay o Uruguay, en el caso del Mercosur.
¿Debería preocuparse la Argentina por el rojo comercial crónico que tiene con Brasil? ¿A qué se debe esto?
J. M. D.: No sólo la Argentina debería preocuparse, creo que en algún sentido Brasil también. La Argentina debe gestionar una reducción de su déficit comercial como parte de una estrategia integral para asegurar el superávit en cuenta corriente (aunque el foco debe colocarse en los problemas estructurales internos, léase sustitución de importaciones, especialmente energía, y no simplemente en la diplomacia comercial). Pero si Brasil pretende posicionarse como potencia mundial debe redefinir su liderazgo en la región. Una economía como la brasileña, que tiene superávits comerciales con sus vecinos, más que una locomotora parece ser el furgón de cola del crecimiento regional. El rojo comercial, entiendo, responde a dos motivos: 1) La industria brasileña es más competitiva y diversificada que la argentina, y 2) ambos países vienen creciendo a dos velocidades. Las importaciones son una variable dependiente del producto. Esto significa que, dadas las exportaciones y las elasticidades de importación de ambos países, si la Argentina crece más que Brasil, aumentan sus importaciones brasileñas netas. La Argentina mantiene saldos comerciales superavitarios con Brasil relativamente estables en productos primarios y manufacturas de origen agropecuario. Sin embargo, el déficit en manufacturas de origen industrial se ha acelerado en los últimos años acompañando la tasa de inversión.
En 2011, la economía brasileña se desaceleró fuertemente: de 7,5% a 2,7%. El Gobierno cree que el PIB subirá entre 4 y 4,5% este año, pero las estimaciones privadas hablan de un crecimiento de entre 3 y 3,5%. ¿Qué piensan ustedes?
E. C.: Depende de Brasil. La desaceleración brasileña, que llevó al país al borde de la recesión en el último trimestre de 2011, fue una consecuencia directa del ajuste fiscal y de las medidas contractivas adoptadas luego de la asunción de Dilma Rousseff. En el gobierno brasileño muchos ya entendieron cuál fue el error, aunque nunca lo van a admitir públicamente, y es de presumir que tomen medidas para revertir el cuadro. El Banco Central viene reduciendo la tasa básica, tal vez menos de lo deseado pero en la dirección correcta. Este año el salario mínimo (de gran impacto en Brasil) debe crecer por ley un 14%, están previstas varias obras por la organización del Mundial y los Juegos Olímpicos y se anunciaron algunas medidas para impulsar el crédito. De esta forma, entiendo que la economía volverá a crecer pero a tasas moderadas. No me animo a dar números pero me inclino más por las estimaciones privadas. J. M. D.: La primera lectura oficial explicó la desaceleración por las crisis de EE.UU. y Europa, y a su vez, las caracterizó erróneamente, esto es, visualizando una supuesta crisis fiscal en estos países. Entiendo que el principal factor explicativo está asociado a la política fiscal contractiva del propio Gobierno brasileño durante el 2011.

25 de mar. de 2012

Sergio Cesaratto y Marc Lavoie sobre la Crisis Europea en la UBA

El viernes pasado en la Facultad de Economía de la UBA a instancias de Esep, expusieron los invitados al Congreso de Economistas Heterodoxos, sobre la actual crisis económica mundial. El día anterior expusieron un muy interesante debate teórico entre teorías sobre el crecimiento dirigido por la demanda. Cesaratto desarrollando las diferencias entre los modelos de Harrod, la expresión de la Ecuación de Cambridge de Joan Robinson y Pasinetti, los Neokaleckianos,  la versión del Centro Sraffa y la de la Periferia Sraffiana con el Supermultiplicador. Los puntos en consideración eran tres: distribución exogena clásica, hipótesis keynesiana de independencia entre inversión y ahorro corto y largo plazo, y crecimiento con utilización de capacidad normal.

Lavoie lo había antecedido con una presentación a favor de incorporar a los sraffianos dentro de la linea post-keynesiana, lo que sin embargo no deja de tener una importante diferencia en punto a la gravitación clásica de precios de mercado en torno a los precios de producción.


Sergio Cesaratto expuso brevemente sobre la política mercantilista de Alemania.





Mientras que Marc Lavoie se refirió a la estructura  y supuestos de la Banca Central Europea.

23 de mar. de 2012

Fighting Market Failure Collected Essays in the Cambridge Tradition of Economics

by Cristina Marcuzzo


This collection brings together fifteen essays published between 1994 and 2008 which all look into the contribution of a remarkable group of economists known as the "Cambridge school" or the "Cambridge Keynesians". The people involved are better defined as a "group" rather than a "school", to denote not adhesion to a common body of doctrine but rather the idea of both cohesion and sharing. This collection focuses on Keynes, Kahn, J. Robinson and Sraffa, who all shared in the physical space and lifestyle of the University of Cambridge. The bond between them was intellectual partnership, a recognised common ground, dialogue and acceptance of criticism. Some of the essays in this collection address the content, as well as the method and "style", of the type of economics associated with the Cambridge tradition at the very core of which those economists stand.
The first section opens with a chapter presenting the group within the physical and metaphorical place which was Cambridge, and the remaining five chapters centre on the life and work of each economist. The second section has papers looking at them in pairs, as it were, and revolves around the theme of their collaboration in various intellectual achievements. In particular, the opening piece makes the rather bold point that the road to the General Theory was not a solitary path. In other two papers much is said of Sraffa’s intellectual isolation in Cambridge and the difficulty of communication with Joan Robinson. The chapters in the third section take up aspects of their theories and approaches which justify the importance and relevance of the Cambridge tradition in economics.
This book should be of interest to students and researchers within the history of economics and economic thought, particularly those focussing on the Cambridge or Keynesian traditions.


here

19 de mar. de 2012

Congreso de Economistas Heterodoxos en Buenos Aires 20-23 de marzo

Emperador Hotel Buenos Aires
Av. del Libertador 420, Ciudad de Buenos Aires
1er Evento
Jornada 1 - Martes 20 de marzo de 2012
Acreditaciones: desde 8.30 horas
Desayuno: 9 a 9.30 horas
Acto de Apertura: 9.30 a 10 horas, a cargo del Rector UNQ Prof. Gustavo Lugones
Exposiciones - Sesión 1 - de 10 a 13.30 horas
  1. Lance Taylor: La Revancha de Maynard.
  2. Makoto Itoh: De la Crisis Sub-Prime a la Crisis Soberana; ¿Por qué el Keynesianismo No Funciona?
  3. John Weeks: Alconomía como en la Alquimia, Teoría y Política en la “Economía” Neoclásica.
  4. Marc Lavoie: Crecimiento Liderado por los Salarios: Conceptos, Teorías y Políticas. 
Lunch: 13:30 a 14:00 horas
Exposiciones - Sesión 2 - de 14:00 a 18.30 horas
  1. Anwar Shaikh:Puja de Demanda y Resistencia al Crecimiento: Una Alternativa Clásica a la Teoría de Inflación
  2. Edward Nell:Crecimiento Transformacional y el Desarrollo Capitalista.
  3. Sergio Cesaratto:El Argumento Neoclásico a Favor de los Esquemas de Pensión de Capitalización y la Crítica Clásico-Keynesiana.
  4. Cyrus Bina:El Periodo Previo a 1970: Cartelización del Petróleo y Políticas Coloniales.
  5. Costas Lapavitsas:Ganancias Financieras en la Compra Venta de Títulos: Ganancia Mediante Producción y Ganancia Mediante Expropiación.
Jornada 2 - Miércoles 21 de marzo de 2012
Desayuno: 9.30 a 10 horas / mesa de acreditaciones en paralelo
Exposiciones - Sesión 3 - de 10 a 13.30 horas
  1. Anwar Shaikh: Acumulación, Rentabilidad, y La Crisis Actual.
  2. John Weeks: Finanzas, Dinero, y la Crisis Actual.
  3. Makoto Itoh: Posibilidades Teóricas para una Economía de Mercado Socialista, y la Ruta China.
  4. Edward Nell: Externalidades Interactuantes y Bienes Públicos en el Desarrollo - Políticas para Aprovechar las Ventajas de las Externalidades Interactuantes.
Lunch: 13:30 a 14:00 horas
Exposiciones - Sesión 4 - de 14:00 a 18.30 horas
  1. Lance Taylor: La Revancha de Maynard y La Política Económica Argentina.
  2. Cyrus Bina: El Periodo Post-1970: Globalización, OPEC, Teoría del Precio,  Rentas Diferenciales, y las Compañías Nacionales de Petróleo.
  3. Costas Lapavitsas: Tres Características Fundamentales de la Financiarización: Empresas, Bancos, y Hogares.
  4. Sergio Cesaratto: Reformas en los Sistema de Pensiones: ¿Cambio de PAYG a FFS, Reformar el PAYG, o Hacer Pensiones Sostenibles Mediante el Pleno Empleo?
  5. Marc Lavoie: Teoría y Política Monetaria en una Economía Abierta.
Jornada 3 - Jueves 22 de marzo de 2012
Desayuno: 9.30 a 10 horas / mesa de acreditaciones en paralelo
Exposiciones - Sesión 5 - de 10 a 13.30 horas
  1. Lance Taylor: La Política Económica Argentina.
  2. Edward Nell: La Ecuación Cuantitativa y la Teoría Clásica de la Producción y la Distribución. 
  3. Costas Lapavitsas: La Crisis de la Eurozona y el Prisma del Dinero Mundial. 
  4. John Weeks: Política Económica para el Capitalismo adecuada para la Vida Humana.
Lunch: 13:30 a 14:00 horas
Exposiciones - Sesión 6 - de 14:00 a 18.30 horas
  1. Makoto Itoh: Evolución del Concepto del Valor y sus Bases Históricas: Desde el Dialogo de Marx con Aristóteles.
  2. Cyrus Bina: Petróleo, Guerra, y Política en el Mundo Globalizado de la Post-Pax Americana. 
  3. Marc Lavoie: ¿Es la Economía Sraffiana aún Parte de la Escuela Post-Keynesiana?
  4. Sergio Cesaratto: Tres Contribuciones Sraffianas para una Economía Heterodoxa Consistente: Crítica a la Teoría del Capital, Enfoque del Excedente, y el Súper-Multiplicador.
  5. Anwar Shaikh: Ricardo, Marx y Keynes Sobre la Demanda Efectiva y el Crecimiento: Tres Alternativas Distintas.
Acto de Cierre: 18.30 horas, a cargo del Director del Departamento de Economía y Administración UNQ Dr. Alejandro Villar


ver el sitio para inscripción ACA

16 de mar. de 2012

Andres Lazzarini: Sraffa’s thought in the 1920s in light of Professor Garegnani’s ‘Turning Point’ thesis



 38th Eastern Economic Association Annual Meetings in Boston, Massachusetts.
from Thursday, March 8, 2012 to Sunday, March 11, 2012



The Seventeenth of Eighteen Sessions sponsored by the Union for Radical Political
Economics (URPE)
Session Organizer: Scott Carter, The University of Tulsa
Chair: Duncan Foley

Sraffa’s thought in the 1920s in light of Professor Garegnani’s ‘Turning Point’ thesis
Andrés Lazzarini, CONICET-UBA, Argentina

On Professor Garegnani’s vertically-integrated wage goods sector
Scott Carter, The University of Tulsa

Classics and Moderns: Pierangelo Garegnani and the revival of the Classical surplus approach
Gary Mongiovi, St. Johns University

Title TBA
Ed Nell, The New School for Social Resaerch

Sraffa and Garegnani
Ajit Sinha, Indira Gandhi Institute of Development Research

Discussion amongst Participants and Audience




programa

9 de mar. de 2012

Heinz Kurz: Pierangelo Garegnani Obituary (1930-2011)

Por Heinz D. Kurz


From the obituary:



"Pierangelo Garegnani was a major economic theorist and historian of economic analysis. To him economic theory and its history were but two sides of a single coin. He was possessed of great intellectual power and an uncompromising dedication to his work, which in the tradition of Piero Sraffa propelled the revival and further elaboration of classical political economy. As a person he was not always easy to deal with – the solemnity of purpose, as he saw it, could overshadow his behaviour. He was one of the deepest thinkers I encountered. His work can be expected to have a lasting impact on the economics profession".

 "Garegnani provided compelling support of Sraffa’s interpretation that the classical economists from Adam Smith to Ricardo and then Marx had determined the general rate of profits and relative prices in terms of the following ‘intermediate’ data (i.e. data in the theory of value and distribution, but variables in other parts of the theory): (a) the gross output levels of the various commodities, (b) the real wage rate(s) or the share of wages in national income and (c) the technical conditions of production actually in place (Garegnani 1981, 1984, 1987). Most important, in the classical economists the distributive variables, the rate of profits and wages, were not explained in terms of the marginal productivities of capital and labour". ...
  
"In accordance with Sraffa, Garegnani (1981, 1984 and elsewhere) insisted that the classical surplus-based approach does not stand or fall with the labour theory of value. Therefore it did not come as a surprise that Garegnani got involved in debates with some Marxists, who contend that the labour theory of value is indispensable in demonstrating the ‘exploitative’ nature of profits. According to Garegnani this involves a misunderstanding. Already the fact that workers do not get the whole net product could be read in this way. More important, when Marx was writing, that is, before marginal productivity theory began to filter into the academic and public discourse, one might still have been content with the observation that positive profits presuppose a positive surplus value (or surplus labour). But once marginalist theorists had argued that profits do not express exploitation but rather the productivity enhancing effect of the employment of capital, an entirely new situation emerged. What if marginal productvity theory happened to be correct? As Samuelson’s surrogate production function shows, marginal productivity theory and the labour theory of value are not incompatible with one another.(1) 

"It is ironic to see that the classical approach, coherently developed, actually undermines Say’s law – the law for which Keynes had thought he could put classical analysis to one side. If we cannot rely upon the conventional principle of substitution in production according to which the demand for an input (e.g. labour) per unit of output can be expected to increase as the price (the wage rate) of the input falls, then there is no reason to presume that the economy will bring about a tendency towards the full employment of all productive ressources. This result does not depend on the (downward) stickiness of prices. Even if prices are flexible, a fall in the real wage rate need not lead to rising levels of employment, as conventional economic theory predicts. Garegnani praised Keynes for having established the principle of effective demand, that is, there is no presumption that aggregate investment will oscillate around full employment savings"...

"However, he was critical of Keynes for having retained important elements of the marginalist doctrine and especially the concept of the ‘marginal efficiency of capital’, which was but the orthodox investment function in new garb. Yet the concept could not be sustained, because it was based on the untenable marginalist principle of substitution between factors of production"...

"With the analysis not constrained by the straightjacket of the full employment assumption, one does not encounter in classical economics such concepts as Pareto optimality: a system which, in normal conditions, exhibits smaller or larger margins of unused productive capacity and work force is subject to different laws than a system characterized by full employment and full capacity utilization. In conditions of idle productive capacity the usual marginalist reasoning does not apply. In the marginalist world aggregate effective demand, by definition, has no impact on actual output as a whole and its growth over time, whereas in the world of the revived classical economics it has. According to Garegnani the principle of effective demand matters, in the long run no less than in the short run. While in the short run it is reflected in higher or lower degrees of capacity utilization and employment, in the long run it is reflected in a larger or smaller growth rate of productive capacity".


Read  the rest  HERE

8 de mar. de 2012

Eshet-Argentina: Meeting of Historians of Economic Thought from Europe and Latin America



Buenos Aires city with its Jacarandá  trees rain in november.


“Core and Periphery Countries: Lessons From Economic History and the History of Economic Thought”

Meeting of Historians of Economic Thought from Europe and Latin America.
The conference is part of the European Society for the History of Economic Thought (ESHET) activities taking place outside Europe and the second in Latin America. Conference dates: November 21-23, 2012. Buenos Aires.


Organizers: UNGS Political Economy Department and CEFID-AR

Contact: eshetargentina@gmail.com


CALL FOR PAPERS

Information required for the reception of papers and workshop 

proposals:

1) An abstract of approximately 400 words for papers and 

10.000 words for session proposals 
(only in English and / or Spanish). Please use Arial font, 12 pt.,
 1.5 spacing on A4 or Letter.

2) We will welcome abstracts for papers on various aspects 

of the history of economic thought in different periods.

3) Suggested themes for the Conference:

-Latin American structuralism and center-periphery theories
-European and Latin American experience of integration. 

  Past and Present
-Classical political economy and effective demand
-Free trade and protectionism in primary export economies.
-Dependency theory and heterodox theories.
-Export promotion and import substitution
-Marxist thought in Latin America
-Liberalism and the establishment of national States
-Import substitution and growth.
-Keynesian theory in Latin America
-Economic crises in Latin America and orthodox economic

 theory
-Developmentalism and new developmentalism in Latin America
-CEPAL and development theories
-Center-periphery and orthodox economic theory

4) If your paper does not correspond to the suggested topics 

you may include it, by proximity, on the panel that best suits
 your interests, even if it is not in the initial list of proposals.

5) Abstracts and papers should be submitted in Spanish or

 English.

6) Deadline for abstracts and workshop proposals is July 1, 

2012.Full versions of the papers for accepted abstracts should
 be submitted by October 30, 2012 for inclusion in the program.
 Abstracts, workshop proposals and papers should be sent to:
 eshetargentina@gmail.com

7) Travel Funding (o scholarships):  A limited number of

 accepted papers will be eligible for travel funding. Papers 
must be written in English in order to be considered.  Full 
versions of the papers should be submitted by September 30, 2012.


SCIENTIFIC COMMITTEE

Martín Abeles (CEPAL), Alejandro Fiorito (UNLU y UBA), 
Rodrigo López (CEFID-AR), Maria Cristina Marcuzzo (Sapienza, Università d Roma),
 Mario Rapoport (UBA), 
Hans-Michael Trautwein (University of Oldenburg).



7 de mar. de 2012

John Eatwell in memoriam Pierangelo Garegnani Rome, 24th February 2012

Recibimos de nuestra colega Julieta Biasotti, -quien asistió a la conferencia en honor a Pierangelo Garegnani -el detalle y contenidos de la reunión.

 El orador principal,  John Eatwell presentó su trabajo “The Theory of Value and the Foundations of Economic Policy”   en el que expone y resalta puntos centrales de la obra de Garegnani, reconsiderando algunos de sus resultados críticos tanto con respecto a la teoría neo-walrasiana como con respecto a la demanda efectiva, el corto y largo plazo, el core clásico y su falta de predicamento, y la necesidad de salir del core para dar una visión mas amplia con mayores componentes historicos y sociales.



Nos escribe Julieta:  
"Aprovechando la posibilidad de reunir grandes economistas italianos heterodoxos con motivo de la Lecture que realizo John Eatwell en honor a Pierangelo Garegnani, se desarrollo un día antes en la Università degli Studi di Roma Tre, un encuentro del “Gruppo di studio su temi di politica economica e crisi europea”.
Abarcó temas específicos como la evolución de las crisis europea y financiera global, el modelo italiano de crecimiento y su actual crisis, y temas de más amplio aspecto como el rol de la izquierda italiana en la economía, capitalismo y desarrollo sostenible.
El Economista Gennaro Zezza presentó un trabajo, “Saldi finanziari, moltiplicatore, e le proposte della Modern Monetary Theory", que rompió el hielo de una rica y profunda discusión sobre estos temas tomando como base, también, los últimos papers y post publicados por Wray, Lavoie, Minsky, Godley y Aldo Barba, entre otros. Se encontraban presentes los profesores Cavaglieri, Cesaratto, Ciccone, Palumbo, Pivetti, Stirati  y muchos más prestigiosos economistas críticos italianos.
Al día siguiente se sumaron a este elenco: el Profesor Luigi Pasinetti, quien emocionó con sus anécdotas con Garegnani,- Antonietta Campus, Paolo Leon, Alberto Quadrio Curzio y Aldo Tortorella. Y por supuesto, John Eatwell, con su lección sobre: “The Theory of Value and the Foundations of Economic Policy”.
Quiero agradecer muy especialmente al Prof Ricardo Soliani de la Università degli Studi di Genova por invitarme a participar del “Convegno” ".

Introducción de Eatwell:

"Almost exactly two years ago my wife Suzi organized a dinner party for friends, here in Rome, to celebrate my 65 th Birthday. Piero Garegnani was there and I had the opportunity: in a short speech at the end of the meal, to record my enormous intellectual debt to him. I had the opportunity both to say “thank you”, and to make clear that I really meant it.
It is no exaggeration to say that my encounter with Garegnani’s Ph.D. dissertation in the Cambridge University Library in 1970 shaped my entire view of what economics is about, how it should be done, and what it is for. I came to understand Piero Sraffa through the lens of Garegnani. I came to understand Keynes through the lens of Garegnani. And, as a result of many, often difficult, discussions with Garegnani, I began to clarify and understand my own thinking on economics.
In this lecture I hope to convey some of my initial excitement on reading that Ph.D. dissertation, later published in Italian as Il Capitale nelle Teorie della Distribuzione. And 40 years on, I will attempt to place the arguments of the Ph.D. dissertation in the context of Piero’s later work, and, on a topic that may surprise some of you, in the context of economic policy. After all, economics is not purely a mental like pure mathematics or chess. Economics is meant to be useful.
In developing the argument I will occasionally identify points at which disagree with Garegnani. When I first started putting lecture together I felt a little guilty about this. Am I taking advantage of the fact that Piero is not here, knowing, that if he were here I would have to defend myself against the toughest imaginable examination of the logic of my arguments? I think so. I know that Piero liked nothing better that a serious argument about economics. And I am unembarrassed about being critical, because it is Piero’s own work that forms the starting point of my criticism. As Sir Isaac Newton famously wrote: “If have seen further it is by standing on the shoulders of Giants”."


To read the paper "The Theory of Value and the Foundations of Economic Policy” HERE or HERE


To watch the  video of the conference  HERE  (Eatwell begins after minute 30)

AF

4 de mar. de 2012

IN MEMORIAM: PIERANGELO GAREGNANI, 1930-2011- A ROUNDTABLE CELEBRATORY SESSION

38th Eastern Economic Association Annual Meetings in Boston, Massachusetts.
from Thursday, March 8, 2012 to Sunday, March 11, 2012



The Seventeenth of Eighteen Sessions sponsored by the Union for Radical Political
Economics (URPE)
Session Organizer: Scott Carter, The University of Tulsa
Chair: Duncan Foley

Sraffa’s thought in the 1920s in light of Professor Garegnani’s ‘Turning Point’ thesis
Andrés Lazzarini, CONICET-UBA, Argentina

On Professor Garegnani’s vertically-integrated wage goods sector
Scott Carter, The University of Tulsa

Classics and Moderns: Pierangelo Garegnani and the revival of the Classical surplus approach
Gary Mongiovi, St. Johns University

Title TBA
Ed Nell, The New School for Social Resaerch

Sraffa and Garegnani
Ajit Sinha, Indira Gandhi Institute of Development Research

Discussion amongst Participants and Audience



[B15] MACROECONOMIC POLICY SPACE (JEL Code E)
Session organizers: Esteban Pérez Caldentey, ECLAC, Chile; Matías Vernengo, University of
Utah

Session Chair: Nathan Perry

Quantitative Easing and Long Term Interest Rates During the Great Depression
Steve Bannister, University of Utah; Matías Vernengo, University of Utah

The Pattern of Debt in Developing Economies: Higher Commerce of Financial Instruments
without Financial Crisis
Noemí Levy, UNAM, México

The simple Post Keynesian Monetary Policy Model: An Open Economy Approach
Leonardo Vera, Universidad Central de Venezuela

Discussion among participants



programa

2 de mar. de 2012

New Journal: Review of Keynesian Economics

 

 

Review of Keynesian Economics


We received from Matías Vernengo this communication about the creation of a new journal. 


Aims and Scope It is widely recognized that economic crises can sometimes trigger enormous change, both with regard to economic theory and the politics of governance. Today, the global economy is struggling with the fall-out from the financial crash of 2008 and the Great Recession of 2007-09. The economic crisis that these events have generated, combined with the failure of the mainstream economics profession, has again put the question of change on the table.


With regard to the economics profession, it stands significantly discredited owing to its failure to foresee the recession and the financial crash; its repeated over-optimistic forecasts of rapid recovery; and lack of plausibility surrounding its attempts to explain events. Reasonable people do not expect economists to predict the daily movements of the stock market, but they do expect them to anticipate and explain major imminent economic developments. On that score the profession failed catastrophically, revealing fundamental theoretical inadequacies.


This intellectual failure has prompted us to launch the Review of Keynesian Economics. At a time of journal proliferation some may wonder about the need for another journal. We would respond there is a proliferation of journals but that proliferation is essentially within one intellectual paradigm. As such, it obscures the fact that the range of theoretical inquiry is actually very narrow. A journal devoted to Keynesian economics is therefore needed both to correct this narrowness and because events have once again confirmed the profound relevance of Keynesian theory.


Reflection upon the intellectual history of macroeconomics over the past seventy-five years can help to understand the current predicament and need for this new journal. That history traces an arc, which first saw the eclipse of classical macroeconomics by Keynesian macroeconomics, and then saw the eclipse of Keynesian macroeconomics by a revived and re-tooled classical macroeconomics.


The crisis associated with the Great Depression of the 1930s inspired John Maynard Keynes to write The General Theory of Employment, Interest and Money, a book that explained the persistence of unemployment in monetary economies. Keynes’ theory had enormous influence both inside and outside the academy, and his ideas on the importance of effective demand triggered a remaking of macroeconomics that saw Keynesian theory displace classical macroeconomic theory. That displacement was driven by the failure of classical theory to account for the Depression and the corresponding explanatory success of Keynesian theory. Moreover, not only did Keynesian theory provide an explanatory framework, it also offered practical policy recommendations. After World War II, the Keynesian theoretical revolution inspired new policy thinking that contributed to a twenty-five year period of unprecedented prosperity, now widely referred to as “The Golden Age” of capitalism or “The Age of Keynes”.


From 1945 to the early 1970s, the global economy witnessed an unparalleled period of prosperity that came to an end with the collapse of Bretton Woods (1971), the first oil crisis (1973) and the stock market crash of 1973-74. During this period of almost three decades, the world enjoyed rapid growth, low unemployment and reduced inequality, making Keynesian policies a success by most measures.


However, adherents of classical macroeconomic theory never accepted the legitimacy of Keynesian economics and they forged a counter-revolution, centered upon the University of Chicago and the work of Milton Friedman. In the 1960s and early 1970s the counter- revolution took the form of monetarism, and thereafter it evolved into new classical macroeconomics. The intellectual link between monetarism and new classical macroeconomics was animosity to Keynesianism and a dogmatic predisposition to laissez-faire conclusions.


The counter-revolutionaries were successful in their project and recaptured control of macroeconomics in the late 1970s. Their success was driven by a range of factors including their own intellectual imagination and innovation, intellectual staleness among Keynesians; the Cold War, which promoted laissez-faire ideology; and inflation and political conflict triggered by income distribution conflicts fostered first by full employment and then by the oil shocks of the 1970s.


Most importantly, the counter-revolutionaries opportunistically exploited the intellectual confusions created by the oil supply shocks of the early 1970s. Those shocks unleashed a new supply-side phenomenon of stagflation, which the counter-revolutionaries asserted disproved Keynesian macroeconomics. In retrospect, we know those assertions were false and Keynesian theories of conflict inflation gave a good account of developments, but the dispiritedness of the late 1970s initiated an era of reaction, which included reaction in economics.


It is important to emphasize that the demise of Keynesian economics was not caused by profound logical flaws or lack of supportive empirical evidence. Keynesianism (and other paradigms too) was accused of lacking micro-foundations, when in reality it has always had micro-foundations but rejects micro-foundations predicated on the implausible assumptions of homo economicus and Walrasian characterization of market processes. That Walrasian characterization fundamentally misrepresents economic reality, assuming the existence of institutions that do not exist (i.e. the auctioneer) and ignoring institutions that do exist (i.e. money and money contracting). In doing so, it ignores the macro-foundations that for Keynesians are the twin of micro-foundations.


The inflationary pressures of the 1970s, with the concomitant rise of conservatism in the form of the Reagan-Thatcher movements, were instrumental in the revival of classical macroeconomics and the repression of Keynesian economics. These forces have now waned but they have locked-in a legacy that is hard to reverse. That is because notions such as the natural rate of unemployment are entrenched in macroeconomics discussions and, most importantly, in teaching manuals.


The consequences of the return of classical macroeconomics have been enormous. For society it has entailed an era of neoliberal policy dominance that has contributed to wage stagnation and massive income inequality, which is significantly responsible for the Great Recession and the prospect of stagnation. Economic theory and politics often march hand-in-hand, with theory reinforcing politics and politics reinforcing theory. Together, they both drive policy, making economic theory vitally important for society.


In the end, economic theory is a contested terrain that is fought over by different intellectual tendencies, which may reflect different political and ethical values. In the years after World War II Keynesianism was ascendant, but since the late 1970s classical macroeconomics has been ascendant. Such ebbs and flows are reasonable, and even desirable, in an open society. However, what troubles us is that the period of classical re-ascendance has been characterized by what we think is a closing and monopolization of intellectual space, whereas the period of Keynesian ascendancy was marked by intellectual pluralism.


This closing of economics is significantly attributable to the laissez-faire ideological predispositions of new classical macroeconomics. It has also has been driven by economists’ disdain for epistemological concerns, which has fostered intellectual intolerance and over-reach. Competing theoretical paradigms have been framed inappropriately in terms of truth versus error, a frame that inevitably drives exclusion of the paradigm labeled as being in error. This framing is supported by an erroneous belief that science produces a single true answer. Much vaunted mathematical rigor is built on conceptual narrowness and sloppiness, and the use of math is as much a rhetorical device for selective screening of ideas as it is for exploring the logical coherence of ideas.


These flawed practices have distorted the academy, and in doing so have had profoundly negative consequences for society. That concerns us in our dual identities as professional economists and citizens, and it is this concern that motivates the founding of the journal.


As the name signals, the journal is intended to promote research in a particular paradigm -- the Keynesian paradigm. We make no apologies for this. Journals on international economics promote research in international economics: journals on finance promote research in financial economics. We have no objection to journals promoting particular types of economic research or thinking. What we object to is general-purpose and field journals only permitting research in a particular paradigm.


We have intentionally titled the journal Keynesian without any qualifying adjective or prefix. Our aim is to encourage research and discourse in Keynesian economics – be it old Keynesianism, fundamental Keynesianism, neo-Keynesianism, Post Keynesianism, Sraffian Keynesianism, Kaleckian Keynesianism, or Marxist Keynesianism. The journal is open to all forms of Keynesianism, which we define as (1) holding that output and employment are normally constrained by aggregate demand, (2) holding that the problematic of aggregate demand shortage exists independently of price, nominal wage, and nominal interest rate rigidities, and (3) rejecting the claim that the real wage is equal to the marginal disutility of labor.


This openness to all forms of Keynesianism reflects a desire to avoid intellectual sectarianism, which we think has afflicted past Keynesian discourse. In our view circumstance and ability certainly contributed to the success of the classical macroeconomics counter-revolutionaries, but so too did intellectual and sociological failure among Keynesians. Their tendency to apply arbitrary litmus tests and engage in intellectual sectarianism did a disservice to their project, and in doing so did disservice to society. We want to avoid repeating that history.


The contract with the journal publisher, Edward Elgar, was signed in 2011. We, the founding editors, are very happy with this timing as 2011 marked the seventy-fifth anniversary of Keynes’ General Theory. The founding of the Review of Keynesian Economics is a fitting tribute and celebration of this anniversary. It is also part of the deeper response needed to meet these challenging economic times.


The journal will be dedicated to the development of Keynesian theory and policy. In our view, Keynesian theory should hold a similar place in economics to that held by the theory of evolution in biology. Many individual economists still work within the Keynesian paradigm, but intellectual success demands institutional support that can leverage those individual efforts. The journal aims to offer such support by providing a forum for developing and sharing Keynesian ideas. Not only does that include ideas about macroeconomic theory and policy, it also extends to microeconomic and meso-economic analysis and relevant empirical and historical research. We see a bright future for the Keynesian approach to macroeconomics and invite the economics profession to join us by subscribing to the journal and submitting manuscripts.

http://www.e-elgar.com/journals/journal_main.lasso?ref=roke