El Viejo Almacen -Bs.As.

Surplus Approach

“Es necesario volver a la economía política de los Fisiócratas, Smith, Ricardo y Marx. Y uno debe proceder en dos direcciones: i) purgar la teoría de todas las dificultades e incongruencias que los economistas clásicos (y Marx) no fueron capaces de superar, y, ii) seguir y desarrollar la relevante y verdadera teoría económica como se vino desarrollando desde “Petty, Cantillón, los Fisiócratas, Smith, Ricardo, Marx”. Este natural y consistente flujo de ideas ha sido repentinamente interrumpido y enterrado debajo de todo, invadido, sumergido y arrasado con la fuerza de una ola marina de economía marginal. Debe ser rescatada."
Luigi Pasinetti


ISSN 1853-0419

31/5/2012

The Phillips Curve during the “Dark Age” of Macroeconomics

por Gabriel Aidar*


Hay dos versiones principales de la curva de Phillips que se pueden encontrar hoy en día en la literatura neokeynesiana. La primera, que se denomina el "modelo triangular" (Gordon, 1997), se basa en un componente inercial, una dada  (y exógena) NAIRU a largo plazo y los choques de oferta. Esta versión de la curva de Phillips fue dominante hasta mediados de los noventa, y presente también en el Nuevo Modelo de Consenso (Blinder, 1997; Taylor, 2000). Más recientemente, la segunda versión, la denominada llamada curva de Phillips neokeynesiana, que incluye al componente de expectativas futuras y otro basado en las desviaciones a partir del mark up actual de las empresas en relación con su valor óptimo, que se ha vuelto más dominante. Esta especificación de la curva de Phillips pertenece al modelo de la nueva síntesis neoclásica (Goodfriend; King, 1997; Clarida, Galí, Gertler, 1999). En este trabajo se evalúa ambas interpretaciones recientes de la Curva de Phillips a través de un modelo simplificado con el objetivo de clarificar los fundamentos teóricos centrales de estos modelos. Esto muestra los supuestos muy especiales que se requieren para generar una NAIRU única en el modelo de Nuevo Consenso y de una sola tasa de desempleo de equilibrio de largo plazo en la Nueva Síntesis neoclásica. En ambas versiones, la neutralidad de largo plazo del dinero parecen sujetos a diferentes problemas teóricos graves y, además, la evidencia empírica en realidad no corrobora las predicciones relativas a la disyuntiva entre inflación y desempleo en el largo plazo. A partir de esta evaluación crítica de los enfoques neoclásicos a la Curva de Phillips - desarrollada durante el período interpretado por Krugman (2009) como la "Edad oscura" de la macroeconomía - el artículo concluye en favor de un retorno a la edad de interpretaciones no neoclásicas de la no neutralidad de largo plazo de la curva de Phillips.




*Graduated with master’s degree at Federal University of Rio de Janeiro and economist at the Brazilian
Development Bank.

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28/5/2012

Catastroika



Un documental sobre la destrucción de las naciones por las fuerzas del mercado, 
continuación de Debtocracy






Catastroika es un documental griego producido por Aris Chatzistefanou, Katerina Kitidi y Leonidas Vatikiotis en el que se aborda el fracaso de veinte años de políticas privatizadoras en siete países de Europa. En palabras de Leónidas Vatikiotis, encargado de dar sustento científico al guión: "Quisimos evidenciar la falacia del neoliberalismo (…) Para ello elegimos ejemplos en países ricos, donde se cumplían las propias leyes de mercado."
El título de este filme es una simbiosis de los términos catástrofe y troika, éste último en alusión al triunvirato financiero articulado por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional. Por otra parte, el término también rememora el experimento de privatización llevado a cabo durante la era Yeltsin que dio paso al hundimiento de la Unión Soviética.
El documental cuenta con la participación de importantes voces críticas y altermundistas (Naomi Klein, Luis Sepulveda, Slavoj Zizek, Ken Loach y Greg Palast) y destacados especialistas en el tema (Dani Rodrik, Alex Callinicos, Ben Fine, Costas Douzinas, Dean Baker y Aditya Chakrabortty).
Finalmente, cabe mencionar que Catastroika, un proyecto de financiación colectiva y distribuido bajo una Licencia Creative Commons, se sitúa como la continuación de Debtocracy, un documental lanzado en abril de 2011 por el mismo equipo de producción que analiza las causas y posibles soluciones de la crisis económica en Grecia.


24/5/2012

Crisis del Euro: Nada mas práctico que una buena teoría


Leemos en Naked Keynesianism  a Sergio Cesaratto relatando uno de esos trabajos que anticipan de manera sorprendente lo que sucede hoy en la Euro zona.  Se trata de una nota en el Financial Times, de Paul De Grouve escrita un año antes del surgimiento del Euro, en 1998, que anticipa lo que está ocurriendo hoy en Europa. Como otros autores antes que él  (ver aca) escribieron sobre las inconsistencias de una moneda unica con multiples balanzas de pagos, De Grouve enfoca su critica a la invalidez del supuesto de adaptacion institucional de los distintos paises para solucionar las profundas diferencias de productividad y crecimiento en una zona que no es optima monetariamente.
Sergio Cesaratto en su blog, publica ademas su ultimo trabajo vinculado la crisis de la zona euro como una de balanza de pagos.




El Euro y la crisis financiera

por De Grauve:
Publicado en el Financial Times, 1998.02.20 

¿Puede una crisis financiera similar a la de Asia surgir en Europa? Nuestra respuesta inmediata es negativa. Estas turbulencias financieras se producen en mercados “emergentes” y no en los bastiones de la estabilidad que se encuentran en Europa. Las condiciones que llevaron a las crisis financieras en Asia no están presentes en Europa.

La cuestión de si la clase de las crisis financieras de Asia pueden ocurrir en Europa no debe ser sin embargo tomado a la ligera. Desde la debacle financiera de Asia que hemos aprendido lo siguiente acerca de las condiciones que pueden conducir a la inestabilidad financiera. En primer lugar, los mercados de capitales se han liberalizado creando el potencial para grandes movimientos internacionales de activos financieros. En segundo lugar, los países mantienen sus tipos de cambio fijos creando la percepción de que existe poco riesgo implicado en la transferencia de fondos de un mercado a otro. En tercer lugar, el régimen monetario (incluido el sistema de control reglamentario) no se adapta al nuevo régimen liberal de mercados de capital.
Estos tres factores no sólo han estado presentes en una u otra forma en las crisis financieras en Asia, sino también en América Latina durante los años 1970 y 1980. Por supuesto, no siempre conduce al desastre. También hay ejemplos de países que han evitado las perturbaciones financieras a pesar de que pasaron por el mismo proceso de liberalización. Sin embargo, es justo concluir que estos tres factores incrementan sustancialmente la probabilidad de grandes crisis.

Por lo tanto, ¿son estos factores que se encuentran en la actualidad, en Europa? Obviamente, no. Sin embargo, Europa pronto va a entrar en la Unión Monetaria Europea (UME) creando un entorno financiero totalmente diferente. Se puede argumentar que los factores que crean las condiciones para las perturbaciones financieras pueden muy bien surgir en el futuro la UEM.
La UME ciertamente va a aumentar dramáticamente el grado de movilidad del capital dentro de la zona del euro. Hoy en día, todavía los mercados europeos de capital son relativamente cerrados. Las instituciones financieras y compañías de seguros en Alemania, Francia, Italia, etc tienen una enorme proporción de su cartera total (a menudo más del 90%) en los activos domésticos. La completa eliminación del riesgo cambiario a raíz de la introducción del euro y la desaparición de las restricciones regulatorias sobre las tenencias de activos “externos” en euros va a cambiar todo eso, las principales instituciones financieras aumentarán drásticamente sus tenencias de activos “externos” en euros. El resultado será la apertura de los mercados financieros en Europa de una manera más profunda que en la década de 1980 cuando la mayoría de países europeos eliminaron sus sistemas de controles de capital. El tamaño de los fondos que se mueven libremente dentro de la zona euro hará un salto cuántico.

En contraste con la liberalización dramática de Europa de los mercados financieros está el hecho de que el entorno normativo e institucional no se adaptará. El control prudencial aún se llevará a cabo a nivel nacional. Esto perjudica además los reguladores para evaluar el riesgo de las instituciones bajo su jurisdicción. Además, las instituciones financieras en cada país de la zona del euro, al menos inicialmente, totalmente nacionales. Los mercados financieros alemanes estarán dominados por instituciones financieras alemanas, el mercado francés de las instituciones francesas, etc Por lo tanto, institucionalmente los mercados financieros seguirán teniendo una segmentación interna sustancial. Esto hará que sea difícil difundir de manera eficiente el riesgo de choques asimétricos económicos, es decir, las crisis económicas se producen en un país y no en otros.
Las condiciones que podrían conducir a perturbaciones financieras estarán, por lo tanto, presentes en la futura zona del euro, al menos en su fase inicial, cuando las instituciones aún no han adaptado al nuevo entorno. Esto, por supuesto, no significa que las crisis deban inevitablemente ocurrir. Con el fin de evaluar el riesgo de que se produzca como vamos a analizar un escenario particular.

Supongamos que un país, que arbitrariamente llamamos España, experimenta un auge, que es más fuerte que en el resto de la zona del euro. Como resultado del auge, la producción y los precios crecen más rápido en España que en los otros países euro-. Esto también lleva a un boom inmobiliario y una inflación de los activos en general en España. Dado que el BCE analiza los datos de toda la zona euro, que no puede hacer nada para frenar las condiciones en auge en dicho país. De hecho, la existencia de una unión monetaria es probable que intensifique la inflación de sus activos. Sin obstáculos por riesgo de cambio enormes cantidades de capital se sentirán atraídas desde el resto de la zona del euro. Los bancos españoles que aún dominan el mercado español, entrarán en el juego y aumentaran sus préstamos. Son impulsados por las altas tasas de retorno producidos por cada vez más altos precios de los activos españoles, y por el hecho de que en una unión monetaria, que puede pedir prestado fondos a la misma tasa de interés que los bancos en Alemania, Francia, etc Después del boom llega la caída. El colapso de precios de los activos, creando una crisis en el sistema bancario español.

¿Demasiado inverosímil para ser realista? La unión monetaria de los EE.UU. ofrece muchos ejemplos de tales auges y depresiones locales seguidos por las crisis financieras que conducen a gran escala de las operaciones de rescate. Escenarios de barreras locales y caidas, como la que acabamos de describir, casi seguro que sucederán en el futuro en la zona del euro. El ingrediente esencial que dispara semejante tipo de crisis es la existencia de diferencias regionales en las tasas de retorno sobre los activos, junto con el hecho de que en algunos bancos de la unión monetaria pueden pedir prestado al mismo tipo de interés.

Estas futuras crisis financieras en euros, sin embargo, serán diferentes en un aspecto crucial que las crisis financieras que se han producido recientemente en Asia. No darán lugar a las crisis especulativas en los mercados de divisas. Por lo tanto, si España se enfrenta a una crisis bancaria no se propagará en el mercado español de divisas, porque no existirá ese mercado. Una fuente de desestabilización de los mercados, por lo tanto, estará ausente.

Los fundadores de la UME han tomado medidas extraordinarias para reducir el riesgo de impago de la deuda de los gobiernos. Criterios de convergencia de Maastricht y un pacto de estabilidad se han introducido para cuidar a la UME de los riesgos de acumulación excesiva de deuda pública. La debacle financiera asiática nos enseña que la excesiva acumulación de deuda por el sector privado puede ser igual de arriesgado. Esto ha escapado a la atención de los fundadores de la UME, preocupados como estaban por los peligros de demasiada deuda pública. Mientras tanto, el reloj de la UME no se detiene, y las instituciones que deben proteger la UME desde las crisis financieras y bancarias aún no se han puesto en marcha.



 english version

21/5/2012

Nuevo Sitio Web del Centro de Investigación y Documentación Piero Sraffa


Piero Sraffa


The aims of the Centro di Ricerche e Documentazione “Piero Sraffa” are to foster research
 based on the approach of the Classical economists, from the Physiocrats and Adam Smith
 to Ricardo, as taken up and developed by Piero Sraffa and subsequent authors, and to
stimulate debate in both the theoretical and the applied spheres with other schools of
 contemporary economic analysis.
  As an essential part of the reconstruction of political economy along these lines, the
 Centro Sraffa also promotes the study of economic realities and policies in their social and
institutional contexts.

Highlights:

DISTRIBUTION and AGGREGATE DEMAND
First Young Researchers' Workshop of Theoretical and Applied Studies in Classical Political
 Economy
Roma Tre University, 10-15 September 2012
see "Conference and seminars" for details

Seminar:
Ghislain Deleplace (Paris 8 Saint Denis – LED University)
Sraffa on Money from the 1930s to Production of Commodities
Roma Tre University, Faculty of Economics - 14th June 2012
see "Conferences and seminars" for details

18/5/2012

España del Euro y el Corralito: De te fabula narratur



Leemos en nota de Krugman un pronóstico de junio negro en la periferia europea con la salida de Grecia del euro y un corralito para España, o alguna forma de prohibición de transferir depósitos al exterior y disponibilidad de efectivo.
Como es usual, se ha llegado a decir -el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristobal Montoro por caso- que es "tecnicamente imposible"  que haya un corralito en España.

Huelgan comentarios.



8/5/2012

Nacido en USA: Moderna Teoría Monetaria y la soberanía monetaria





Sergio Cesaratto realizó algunos comentarios sobre el problema de los defaults del gobierno y su conexión con las economías abiertas, en polémica con algunas posiciones de lo que se conoce como Teoría Monetaria Moderna (Modern Monetary Theory) sostenida por Randall Wray, Bill Mitchel y otros. Wray sostuvo en trabajos recientes que la mayoría de los “expertos” confunden una situación de solvencia con cierto grado de “sostenibilidad” basada en relaciones ciertamente arbitrarias del tipo déficit/PIB y/o deuda-PIB. Wray argumenta que estos indicadores de solvencia podrían ser aplicables bajo un régimen de tipo de cambio fijo o en un patrón oro, pero no son relevantes para un país con moneda propia no convertible. Así, la distinción crucial sería entre una nación que opera con tipo de cambio flotante y moneda soberana no convertible, y una nación que no lo hace. En este contexto, sería una diferencia práctica menor el hecho de que los bonos del gobierno sean sostenidos por residentes del país o por extranjeros. Cesaratto discute críticamente algunas de estas proposiciones. El comentario siguiente es una sección de un ensayo más largo sobre la crisis europea; originalmente fue enviado como resumen a Concerted action como un comentario. Sergio Cesaratto agradece también, sin implicar, a Eladio Febrero por sus comentarios.


Por Sergio Cesaratto*


La ausencia de un verdadero banco central europeo para garantizar la liquidez de las deudas soberanas europeas agravó (aunque no originó) la crisis al dejar que los spreads soberanos entraran en una espiral ascendente. Como consecuencia de la deficiente conducta del BCE, según De Grauwe (2011: 8-10) las deudas públicas de la periferia pasaron de un equilibrio de bajo riesgo a otro de alto riesgo, en su opinión desde una una crisis de liquidez a una de solvencia. Esto no es totalmente correcto, ya que los problemas originales de la periferia europea parecen de solvencia, no sólo de liquidez, y de hecho eso se puso de manifiesto cuando la liquidez fue abundante y los spreads soberanos bajos. Según Wray y sus compañeros de la MMT (Modern Monetary Theory), esta abundancia sólo retrasó la redde rationem (rendición de cuentas) de la deficiente constitución monetaria de la Eurozona, por lo que atribuyen una importancia casi exclusiva a la renuncia a la soberanía nacional del banco central como la explicación de la crisis financiera europea.



En resumen Wray sostiene que mientras un país conserva una moneda soberana, es decir que conserva el privilegio de hacer pagos mediante la emisión de su propia moneda y no se compromete a amortizar deuda a cualquier tipo de cambio fijo o peor en una moneda extranjera, entonces ese país no puede incurrir en default y la nacionalidad de los tenedores de la deuda es irrelevante:
"La variable importante para ellos [Reinhart y Rogoff 2009] es quién sostiene la deuda del gobierno (acreedores internos o externos) y el poder relativo de estos grupos se supone que es un factor importante en la decisión del gobierno de ir al default (...). Esto también se correlaciona con si el país era un importador o exportador neto. Creemos que es más útil clasificar la deuda pública de acuerdo a la moneda en la que está denominada y de acuerdo con el régimen cambiario adoptado. ... Creemos que con la “deuda soberana” emitida por un país que adopta un tipo de cambio flotante, no convertible (sin promesa de convertir al metal o divisas a un tipo de cambio fijo) la moneda no enfrenta el riesgo de default. Una vez más, llamamos a esto una moneda soberana, emitida por un gobierno soberano. ... Un gobierno soberano sirve su deuda -sea esta sostenidad por extranjeros o por residentes en el país- exactamente de una manera: mediante una acreeditación en las cuentas bancarias. ... [Es en verdad] irrelevante para el tema de la solvencia o de las tasas de interés si existen compradores para los bonos del gobierno y si los bonos son propiedad de ciudadanos nacionales o extranjeros” (Nersisyan y Wray 2010: 12-14).
Mientras es ciertamente correcto que si un tipo de cambio fijo conduce a un déficit de cuenta corriente (CA), un país está expuesto a "interrupciones súbitas" (“sudden stops”) en los flujos de capital y la mayor tasa de interés necesaria para evitar las fugas de capitales y mantener la paridad empeorará los desequilibrios externos e internos, Wray parece tener una opinión diferente: para él los desequilibrios de cuenta corriente son irrelevantes:
"Un país puede incurrir en un déficit por cuenta corriente siempre que el resto del mundo quiera acumular sus IOUs (documentos informales de reconocimiento de deudas). El superávit de la cuenta de capital del país ´equilibra´ su déficit por cuenta corriente .... Incluso podemos ver el déficit en cuenta corriente como resultado de un deseo del resto de mundo de acumular un ahorro neto en forma de créditos en el país”.
Es decir, cualquier país con una moneda plenamente soberana y ninguna promesa de convertibilidad a un tipo de cambio fijo puede confiar en un crédito externo ilimitado. Pero para la mayoría de los países, el no-compromiso de convertibilidad a un tipo de cambio dado es precisamente el caso en el cual no van a obtener crédito (barato) externo. De hecho, es mediante la promesa de una convertibilidad a la par que los países de la periferia pueden financiar de una manera barata sus déficits en cuenta corriente. Esto, por supuesto, a menudo crea problemas en el futuro, pero sin duda un tipo de cambio flotante desalentaría los préstamos externos baratos. También se puede decir que una política de tipo de cambio (real) competitivo es lo que necesitan los países periféricos, una posición ampliamente compartida por los economistas del desarrollo en la actualidad, sobre todo porque no conduce a un ficticio crecimiento liderado por el endeudamiento externo.
Wray (2001) en otra parte admite que la irrelevancia de la proposición de que cualquier Estado “puede incurrir en déficit presupuestarios que ayuden a alimentar el déficit en cuenta corriente sin preocuparse por la insolvencia del gobierno o del país” se aplica en realidad sólo a EE.UU.: “precisamente porque el resto del mundo quiere dólares. Pero sin duda que no puede ser cierto para cualquier otra nación. Hoy en día, el dólar de EE.UU. es la moneda de reserva internacional, haciendo a Estados Unidos especial… Las dos razones principales por las que EE.UU. puede tener persistentes déficits en cuenta corriente son: a) prácticamente toda su deuda externa es en dólares, y b) la demanda externa de activos denominados en dólares es alta -por una variedad de razones”. La razón principal parece ser que EE.UU. emite la principal moneda de reserva y emite un pasivo (por así decirlo, su dinero fiduciario) plenamente aceptado a nivel internacional, incluso sin el compromiso de convertirlo en otra cosa. Entonces, lo que Wray dice acerca de que con una moneda soberana las deudas públicas y la cuenta corriente no son un problema, solo es aplicable a EE.UU.
Con tipos de cambio fijos, no es tanto la promesa de honrar la deuda a un tipo de cambio dado o en una moneda extranjera lo que crea problemas. No sería un problema en los países con superávit de cuenta corriente, por ejemplo. El problema es que los tipos de cambio fijos llevan a los países de la periferia a un déficit de cuenta corriente, con el temor de la devaluación, insostenibles tasas de interés, bruscos sudden stops, etc. Hay que recordar que los desequilibrios europeos crecieron inicialmente con un BCE persiguiendo tasas de interés muy bajas, que con la liberalización financiera y el fin del riesgo de devaluación condujo a burbujas en la periferia y, finalmente, a los desequilibrios. Esto no quiere decir que el papel de un banco central soberano no es relevante: todo lo contrario. Últimamente, el BCE debería y podría haber operado para evitar el aumento en el spread soberano, pero no podría haber evitado la secuencia anterior de acontecimientos.
Cabe añadir que con el marco institucional correcto, la Eurozona podría ser perfectamente un país estilo “EE.UU.-MMT”. Con el pleno respaldo del BCE los desequilibrios financieros intra-europeos serían perfectamente sostenibles para una región con cuentas externas equilibradas que, además, emite una moneda internacional. El cambio institucional necesario requerido para la Eurozona para asemejarse a los EE.UU. incluye la transferencia de la mayor parte de las deudas públicas actuales, junto con muchas de las funciones presupuestarias a un gobierno federal (para evitar el riesgo moral)[1], mientras que los Estados nacionales trabajarían como los estados locales americanos. La política monetaria debería cooperar con la política fiscal para perseguir el pleno empleo y -subordinada a esta meta- la estabilidad de precios. Las transferencias federales desde áreas dinámicas hacia zonas con problemas deberían aumentar fuertemente, mientras que un mínimo estandard de derechos sociales debería ser reconocido universalmente a todos los ciudadanos europeos. La movilidad laboral y la inversión directa intra Eurozona deben ser incentivados.
En realidad, los pactos fiscales fueron  incluidos ya en los tratados de Maastricht (1992) y Amsterdam (1997), en los cuales la periferia europea intercambió disciplina presupuestaria por la “credibilidad” de la inflación alemana y bajas tasas de interés. Como la experiencia posterior ha mostrado, los problemas no han derivado de la indisciplina fiscal. Parte de los problemas ciertamente derivan de las finanzas desreguladas. A nivel europeo y nacional, los recursos financieros deberían por tanto ser re-regulados para sostener la inversión pública, social y ambiental en lugar de las burbujas de la construcción o del consumo. Los bancos de inversión públicos o semipúblicos deberían ser utilizados en los dos niveles para este propósito. Sea como fuere, en el momento de escribir esta nota este proyecto parece aún un desafío demasiado grande para Europa, un club de estados independientes. A falta de esta plena unificación institucional, una política monetaria y presupuestaria pro-activa a nivel europeo, en particular en los países con superávit, también iría, por supuesto, en dirección de una solución.

* Sergio Cesaratto es profesor titular de Economía en la Universidad de Siena (Italia).


Referencias

De Grauwe Paul  (2011) Managing a fragile Eurozone, Vox

Nersisyan Y., Wray R.L. (2010), Does Excessive Sovereign Debt Really Hurt Growth? A Critique of This Time Is Different, by Reinhart and Rogoff, Working Paper No. 603, Levy Institute June 2010

Wray L.R.  (2011), Currency Solvency and the Special Case of the US Dollar

[1] Como Nersisyan y Wray (2010: 16) argumentan: “Con una moneda soberana, la necesidad de equilibrar el presupuesto en algún lapso de tiempo determinado por los movimientos de los objetos celestes o en el transcurso de un ciclo económico es un mito, una religión fuera de moda. Cuando un país opera en un régimen monetario de moneda fiduciaria, los límites de deuda y déficit e incluso de emisiones de bonos son auto-impuestos, es decir, no existen las restricciones financieras inherentes al sistema fiduciario como las que existen bajo un régimen de patrón oro o en un régimen de tipo de cambio fijo. Pero la superstición es vista como necesaria porque si todo el mundo se da cuenta de que el gobierno no está realmente restringido por la necesidad de mantener el presupuesto equilibrado, entonces puede ser que pase "fuera de control", tomando un porcentaje demasiado grande de los recursos de la nación”.

sergio.cesaratto @ unisi.it
http://www.econ-pol.unisi.it/cesaratto/~~V
http://politicaeconomiablog.blogspot.com/

Original in English 
Originale in Italiano
trad. Fabian Amico

4/5/2012

Argentina y la soja mágica: El auge de las exportaciones de productos básicos que no fue




Por Mark Weisbrot

Este artículo fue publicado en The Guardian (Reino Unido) el 4 de mayo de 2012. Si alguien quiere volver a imprimir, por favor incluya un enlace al original.

Uno de los grandes mitos acerca de la economía argentina que se repite casi todos los días es que el rápido crecimiento de la economía argentina durante la década pasada ha sido un "Auge de la exportación de commodities" Por ejemplo, The New York Times informó la semana pasada:
“Montar un auge de las exportaciones de materias primas como la soja, la economía de Argentina creció a una tasapromedio del 7,7 por ciento entre 2004 y 2010, casi el doble de la media de crecimiento anual del 4,3 por ciento enChile, un país a menudo citado como un modelo para las políticas económicas, en el mismo período.

Michael Shifter, del Presidente de la Inter-American Dialogue y probablemente la fuente más citada en América Latina enla prensa de EE.UU., escribió en un artículo despectivo sobre la Argentina esta semana que si las ventas y el precio de la soja, principal producto de exportación de Argentina (principalmente a China), siguen siendo altos, el país puede ser capaz de continuar su camino de crecimiento económico.
 
No he visto a ningún economista que afirme que el extraordinario crecimiento económico de Argentina en los últimos nueve años - que ha llevado a niveles récord de empleo y una reducción de dos tercios en la pobreza - ha sido impulsado por un auge de la soja o productos de exportación. Tal vez es porque no es cierto.

Sé lo que estás pensando: "A quién le importa?" Bueno, trata de mantener la lectura, ya que ésta tiene implicaciones más allá de la expansión de las granjas de soja en la provincia argentina de Córdoba.

¿Qué significa tener un "boom de las materias primas" o un crecimiento impulsado por la exportación de productos? Una posibilidad sería basarse en la cantidad: la producción y exportación de estos productos crece tan rápido que hace que es una gran parte del crecimiento real del producto del país. Por lo tanto, como una cuestión de contabilidad, podríamos considerar el crecimiento del PIB real para 2002-2010 * y preguntar, ¿cuánto de este crecimiento real (ajustado por inflación) se debe a las exportaciones de productos?

Resulta que sólo el 12 por ciento de crecimiento real del PIB de la Argentina durante este período se debió a cualquier tipo de exportaciones en total. Y sólo una fracción de este 12 por ciento se debió a las exportaciones de productos básicos, incluida la soja. Por lo tanto el crecimiento económico de Argentina de 2002-2010 no fue una experiencia de crecimiento impulsado por las exportaciones, por cualquier tramo de la imaginación, y menos aún por un "auge de los commodities."

La otra posibilidad se basa en los precios: el precio de la soja y las exportaciones de otras materias primas también subieron durante parte de este período. Esto puede impulsar la economía de varias maneras, incluso si la cantidad física de exportaciones no aumenta tan rápidamente como la economía. Si esto se impulsa el crecimiento de la Argentina, podríamos esperar que el valor en dólares de esas exportaciones habrían crecido más rápido que el resto de la economía. Pero esto tampoco ocurrió. El valor de las exportaciones agrícolas (incluidos los de la soja por supuesto), como porcentaje del PBI de la Argentina no se levantó durante la expansión. Se trataba de un 5 por ciento del PIB cuando la economía comenzó a crecer en 2002 y un 3,7 por ciento del PIB en 2010.

En otras palabras, no hay historia plausible que cualquier persona pueda decir de los datos para apoyar la idea de que el crecimiento de Argentina en los últimos nueve años fue impulsado por un "auge de los commodities." ¿Por qué este tema? Bueno, como el economista Paul Krugman señaló ayer ", artículos sobre la Argentina son casi siempre muy negativos en el tono -. que son irresponsables, que están re-nacionalizando algunas industrias, se dicen que son populistas, por lo que deben estar pasándola muy mal" que, según señala finalmente, "no habla bien del estado de la información de economía." Seguro que no.

El mito del "boom de las exportaciones los productos básicos" es una manera en que los detractores de la Argentina desestiman el crecimiento económico de la Argentina como si fuese simplemente la suerte de un tonto. Pero la realidad es que la expansión económica ha sido liderada por el consumo interno y la inversión. Y sucedió porque el gobierno argentino cambió sus decisiones macroeconómicas más importantes: por monetarias, fiscales y políticas cambiarias. Eso es lo que llevó a Argentina a salir de su depresión 1998-2002 y la convirtió en la economía de más rápido crecimiento en las Américas.

Ahora, por la importancia a nivel mundial de cómo la recuperación de Argentina realmente ocurrió: como yo y muchos otros economistas han escrito, las políticas que actualmente se imponen a las economías de la eurozona, especialmente las más débiles - son similares a lo que Argentina sufrió durante la depresión que llevó a a su default y la devaluación. Estas políticas fueron pro-cíclicas, es decir, que amplifican el impacto de la recesión. Junto con una tasa de cambio sobrevaluado fija, que hizo que la economía empeore. Por el impago de su deuda y la devaluación de su moneda, la Argentina fue puesta en libertad para cambiar sus políticas macroeconómicas más importantes.

Si las autoridades europeas (la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI) continúan bloqueando la recuperación económica de la eurozona con medidas de austeridad sin sentido, cada país tendrá que considerar las alternativas más racionales con el fin de restablecer el pleno empleo. Los habitantes de Grecia, España, Portugal, Irlanda y otros países se les dice todos los días que tienen que tragar esta medicina amarga, y que no hay alternativa a su prolongado sufrimiento y el alto desempleo que está pasando. Sin embargo, la experiencia argentina - en realidad, más que en las representaciones míticas - indica que esto no es cierto. Hay alternativas mejores sin duda - y no tienen nada que ver con la soja o los auges de los productos básicos de exportación.

* El último año del que tenemos datos completos sobre las exportaciones.