El Viejo Almacen -Bs.As.

Surplus Approach

“Es necesario volver a la economía política de los Fisiócratas, Smith, Ricardo y Marx. Y uno debe proceder en dos direcciones: i) purgar la teoría de todas las dificultades e incongruencias que los economistas clásicos (y Marx) no fueron capaces de superar, y, ii) seguir y desarrollar la relevante y verdadera teoría económica como se vino desarrollando desde “Petty, Cantillón, los Fisiócratas, Smith, Ricardo, Marx”. Este natural y consistente flujo de ideas ha sido repentinamente interrumpido y enterrado debajo de todo, invadido, sumergido y arrasado con la fuerza de una ola marina de economía marginal. Debe ser rescatada."
Luigi Pasinetti


ISSN 1853-0419

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19 jun. 2012

La condena alemana del Euro

por Sergio Cesaratto






La crisis financiera en Europa ha producido una brusca aceleración, esperando de los observadores más perspicaces. Vamos a examinar los posibles resultados y sus eventualidades.

A) La continuación de las políticas actuales impuestas por Alemania apoya un tapón para los países periféricos junto con la austeridad. El fracaso de la ayuda a los bancos españoles la semana pasada y la posibilidad de ganar las elecciones SYRIZA en Grecia sería la sentencia de muerte para esta estrategia.

(B) Una integración más estrecha de Europa por un lado, da cierta tranquilidad a los mercados de una garantía europea por las deudas, y por otro lado una comisión técnica en Bruselas de las decisiones del presupuesto nacional. Este plan no es más que un refuerzo de la primera estrategia, no es aceptable en el terreno de la democracia - que se convertirán de jure en colonias alemanas - y desastrosa por razones económicas: la periferia europea podría ser condenada a una disminución que se limita a los niveles de vida comparables a los países más pobres de Europa del Este.
Ninguna de estas estrategias ataca a la raíz del problema de Europa: una dramática pérdida de la competitividad  de la periferia debida a la moneda única en los países que ya son frágiles expuestos a la globalización. Para atacar este problema hay dos estrategias:

C) Aquella más deseable sería que Alemania, frente al abismo, decida asumir el papel que la importancia económica y política le asignan por ser el país líder europeo y global. Se plantea con fuerza la demanda interna, dejando que suba la inflación en marcha con el objetivo de llegar a un déficit comercial, mientras tanto, el BCE apoye las deudas públicas al cancelar el famoso diferencial soberano y que permita la estabilización de la ratio de deuda / PIB que se ha demostrado es compatible con las políticas de déficit de gasto público.
Estas medidas, en coordinación con otras similares de los socios globales, permitiría la reanudación del crecimiento en Europa y del mundo. Los países de la periferia europea para llevar a cabo reformas para modernizar sus instituciones económicas, políticas y sociales, incluso con el apoyo de los fondos y las instituciones (tales reformas implicarían ceder o transferir  un poco de soberanía). El problema es que la estrategia de negocios alemana que implica el abandono del modelo mercantilista basado en la disciplina interna, la moderación de la demanda interna, la confianza en los mercados extranjeros apoyada por el keynesianismo de los otros o por las propias exportaciones de capital. Alemania no está equipada políticamente a tomar esta decisión. No nos engañamos a nosotros mismos, prefieren destruir a Europa por tercera vez en 100 años, con la esperanza de sobrevivir a la tormenta que aún conserva su modelo a fin de establecer una pequeña Suiza de la economía mundial. En el fondo, su poderosa estructura social ha sobrevivido dos dramáticas derrotas.

(D) La alternativa al abandono de su propio modelo por parte del capitalismo alemán existe, pero es tal vez más sombrío, y tiene la igualmente temida "transfer unión". En este caso, Alemania mantiene su modelo de baja inflación y la moderación del mercado doméstico, y Europa se integra de acuerdo a la estrategia (b), pero para evitar la balcanización de la periferia, Berlín se ha comprometido a masivas transferencias de ingresos a favor de desfavorecidos. Y es naturalmente imposible para los alemanes subvencionar por una eternidad a un enorme Sur.
Sin embargo, el catálogo, señora mía, es el siguiente. Está, por supuesto, como resultado final, la ruptura del euro.

(E) A este resultado se llega rápido y, dada la ineptitud de los políticos alemanes, y es casi una  condena de ese gran país para hacer daño, tendrá lugar cada dos semanas (si no días), como acertadamente tituló ayer el Manifiesto. Se manifestará cuando los Spreads de los infames españoles e italianos superen el umbral en los que los mercados descaradamente niegan a refinanciar la deuda pública (que de hecho, ya es insostenible al ritmo actual, con enormes costos para el gasto social presente y el futuro, pero nos escondemos detrás de la ilusión que un día en que  Monti-Napolitano se caerán y seremos creíbles). No está  por supuesto, naturalmente dicho que el euro caerá de inmediato, pero una cosa es cierta: el default de los estados y los sistemas bancarios españoles e italianos, y de toda la periferia en ese momento, significará que los alemanes van a perder, de hecho, la mayor parte de las enormes deudas acumuladas en los años de miserable mercantilismo. Quién se avenga a leer los periódicos alemanes (ver las entradas de blog excelentes de Alemania) estará horrorizado por tono racista no solo del Bild sino del  autoritario. El clima será exactamente el de guerra. En este ambiente marcial de emergencia tanto domestica como internacional se acordará tras el final del euro una solución a los problemas de la deuda. Entonces, esperaremos un milagro argentino.

Original: http://www.ilmanifesto.it/area-abbonati/in-edicola/manip2n1/20120614/manip2pg/05/manip2pz/324259/